martes, noviembre 30, 2010

LA NECESIDAD DE LOS SINDICATOS Y YO/ y 2 (presentándome a elecciones sindicales)

¿Presentarme a elecciones sindicales? En el anterior artículo era lo que los sindicatos debían ser. En este, ante la realidad, es marcar la distancia.

1.- Las organizaciones suelen tener, ya lo hemos dicho en varias ocasiones, una tendencia a su propia conservación que puede ser independiente o no a la voluntad individual de sus miembros. Es decir, lo que importa a las organizaciones, constituidas como sujetos, es mantenerse. Por eso, es importante permanecer vigilantes ante ellas, evitando que esa tendencia acabe imponiendo. Hay que evitar, en efecto, que lo que se originó como instrumento social acabe teniendo como único objetivo su propia existencia, que puede implicar el privilegio, y como objetivo secundario aquello para lo que fue fundada o ideada. Así, por ejemplo, la iglesia católica como institución tiene ya como única finalidad mantener su condición privilegiada, y con ella la de sus miembros, frente al mensaje, equivocado o no, evangélico, y está dispuesta para ello a sacrificar, siempre momentáneamente cuentan, sus propios principios. Del mismo modo, los partidos políticos. Igual, por supuesto, los sindicatos.

2.- La labor de los sindicatos en los últimos años ha sido vergonzosa y miserable. Vendidos descaradamente al gobierno de Zapatero –desde siempre la UGT, especialmente a partir de Toxo CC.OO.- no fueron capaces de reaccionar en ningún momento ante la situación que se veía venir desde hace mucho. Incluso, cuando lo hicieron fue con tibieza, haciendo la primera huelga de la historia a plazos de vencimiento, convocada en junio y realizada en septiembre- como si tuvieran miedo de perder los privilegios de los que gozan: sobra el “como si”-. No se trata, no se malinterprete, de que sean unos individuos malvados sino de que la propia institución, como sujeto social,ha acabado siendo una realidad objetiva que se impone sobre lo humano –que siempre es individual-. Es parecido a como los empresarios ponen a gente en la calle y dicen: no es nada personal. Lo peor es que es verdad. No hay nada personal en una cosa ni en la otra.

3.- O sea, no estoy de acuerdo en absoluto con la labor sindical realizada durante los últimos seis años. Se ha permitido una tasa de temporalidad espeluznante, se ha permitido una clase trabajadora donde la baja cualificación no era un problema. Se vivió feliz, en fin, cuando el cuento de hadas estaba claro que era un cuento. Y un sindicato tenía que haberlo visto. Pero no lo vieron aunque fueron altamente recompensados. Quizás no sea “aunque” lo que había que poner.

4.- No hay cosa más idiota que un fanático. Militante y fanático, por desgracia, ha acabado siendo sinónimo. No hay cosa más triste que ver a alguien defender algo en público para que luego en privado te diga que no está en absoluto de acuerdo. No se trata ya del caso del que llega a un pacto y por tanto ha logrado algo y ha cedido algo, aún comprensible, sino de aquel que habiéndolo perdido todo en el resultado final lo defiende porque la organización ha decidido. El borreguismo es peligroso. La militancia ciega, ahora y siempre, también. La disciplina aquí no es más que el silencio del borrego.

5.- ¿Y yo? Me dijeron que si quería presentarme a delegado sindical. A la persona que me lo propuse el mandé un correo poniéndole unas condiciones. Como son públicas las copio aquí:

1.- Si bien me presento bajo CCOO, sindicato al que estoy afiliado, no me comprometo a defender todas sus ideas ni propuestas. Sí me comprometo a informar de ellas pero no a defenderlas y me reservo el derecho, por tanto, a expresar públicamente, incluso en mi papel como representante, opiniones en contra de las mismas.
2.- Me comprometo a informar y asesorar a mis compañeros de instituto sobre los problemas que pudieran tener. Este compromiso viene determinado por el apoyo que me preste el sindicato aunque no descarto, por supuesto, el trabajo personal.
3.- Por supuesto me reservo el derecho a expresar mi opinión sobre las acciones del sindicato en cualquier campo e igualmente a no participar en ellas y criticarlas.
4.- Asimismo, y por último, en términos generales mi libertad de expresión y de acción estará determinada por mi conciencia y no por las órdenes del sindicato al cual considero como un elemento importante de lucha por mis derechos laborales y los de mis compañeros, por eso me afilio, pero no como la razón última de mi pensamiento.


No es que yo sea un tío guai, es que soy, solo eso, un tío y no un borrego.

6.- Pero esto tampoco está exento de problemas. Porque seamos sensatos, la gente no me vota a mí sino a CCOO. Es verdad, y sería absurdo pedirle a los futuros votantes que se leyeran todos los escritos de todos los candidatos hasta el 132 para conocer mis opiniones. Y por eso las expuse ante la organización antes de decidir. Ellos dijeron sí.

y 7.- Sigo dudando si esto es información, crítica o solamente afán de protagonismo.

UNA NOTICIA TRISTE: MARIO MONICELLI

Hubo un tiempo en que el cine italiano, en los años 50 y principio de los 60, donó al arte mundial una colección de películas inolvidables entre el neorrealismo y la comedia más triste que jamás se haya hecho. Una de las cumbres de esa comedia triste, donde la risa acababa en mueca cuando se comprendía que aquello no era tanto una pantalla como un espejo, es Rufufú. Monicelli hizo otras grandes películas, pero aquella en que unos ladrones de pacotilla realizan el atraco perfecto para acabar comiendo un potaje sirve por sí sola para darle un espacio en el mundo del arte. Y para hablarnos de nuestra vida mejor que toda la tontería que luego vino con la pedantería cargante de Antonioni, la pesadez del Visconti envanecido y la autocomplaciencia del segundo Fellini.


Mario Monicelli se ha suicidado. Y ahora yo debería hacer un bonito artículo relacionando ese hecho y su propia obra: una labor hermenéutica profunda. Pero si algo nos enseñaron esas películas es también que debe haber un profundo respeto por las personas.

sábado, noviembre 27, 2010

CATALUNYA TRIOMFANT/y 2: BARÇA-MADRID

¿Por qué un Barcelona-Real Madrid se va a jugar un lunes? Esta pregunta parece pertinente. No porque el fútbol sea en sí tan interesante como para dedicarle un desarrollo intelectual exhaustivo –ni deporte ni cultura, el fútbol solo es un espectáculo- sino porque resulta que se ha cambiado la fecha del Barcelona-Real Madrid por algún motivo. Y resulta curioso. Es decir, si el fútbol no fuera importante, al menos ese partido en concreto, se jugaría tan tranquilamente en domingo o en sábado. Sin embargo, se va a jugar en lunes. Y la pregunta, sencilla y pertinente, es por qué.

El domingo, como toda España sabe, se van a celebrar las elecciones en Cataluña. Es también, ese fin de semana, cuando debía celebrase, como todo el mundo sabe, el partido entre el Barcelona y el Madrid. Pero ahora, el partido se pasa al lunes. Y resulta por ello que podemos sospechar que hay algo fundamental en ese acontecimiento, el partido de fútbol no las elecciones, que implica tal importancia que lleva al cambio de fecha. Porque si no fuera importante, si solo fuera, que realmente debería serlo, un partido de fútbol, no habría habido cambio. Entonces, ¿qué hay detrás del partido?

Si analizamos las presuntas causas por las cuales el partido no podía ser durante el fin de semana empiezan las sorpresas.

Primero resulta que el Barcelona señala que no puede jugar el sábado porque ha jugado el miércoles liga europea. Bueno, es una excusa más o menos correcta que todos sabemos, sin embargo, que si no hubiera sido un partido contra el Madrid no se habría dado. Pero enfrentada a la tontería siguiente es sin duda una razón sensata. El Barcelona no quiere darle ni una ventaja al Madrid, un día más de descanso, y por eso no quiere jugar en sábado. Está bien, es comprensible dentro del fútbol.

Entonces, que se juegue el domingo. Eso parecería la solución normal. Sin embargo, no se puede jugar el domingo. Y la excusa dada es la seguridad: la policía no puede garantizar la seguridad en las elecciones y al tiempo en el partido (de fútbol). Curiosa policía la catalana incapaz de hacer dos tareas a la vez que en el resto de España se hacen sin problemas, pero estando dirigida por el inefable Saura puede ser una razón cierta –no por los policías sino por Saura que igual se lía-. Sin embargo, resulta que al menos hasta en dieciséis ocasiones han coincidido jornada de fútbol y elecciones entre autonómicas y nacionales, y nunca ha pasado nada. ¿Tan inútil es la policía catalana? Creemos sinceramente que hasta una policía dirigida por el tripartito puede hacerlo sin problemas.

Entonces, ¿por qué? La oligarquía catalana ha generado una imagen de eso que se llama Cataluña como un paraíso de civilización y cultura frente al terrorífico territorio aún sin civilizar que es el resto de España. Así, la imagen exportada, y que seguramente ellos mismos creen, es la de un lugar -la oligarquía lo llama nación- donde están los empresarios serios y honestos, los políticos con visión de estado, la sociedad ilustrada y culta y, ahora también lo sabemos, el único lugar de España donde se pagan impuestos. Cataluña es un paraíso, piensa la oligarquía, amenazada por los bárbaros de allende las lindes de la civilización. Y felices con la imagen crean el mito nacional de un lugar serio y europeo –lo de europeo que no falte- frente a una España del subdesarrollo. En Cataluña no pasa lo que ocurre en el resto de España. Aunque pase.

Ahora volvamos al partido y a las elecciones. Recordemos que el problema fundamental de la oligarquía catalana, el estatuto, no logró movilizar en su referendo ni a la mitad de los votantes. Recordemos a su vez que este estatuto, algo fundamental para la oligarquía, resulta importante para el 0,2% de la población –ya se sabe que la oligarquía es limitada-. Igualmente, vaticinan las encuestas de todo signo que en las elecciones autonómicas se puede volver a no llegar al 50% de participación o sobrepasarlo por poco. Pero hay más. Si en España en general los políticos son el tercer problema, como lo leen en el informe del CIS arriba vinculado, en Cataluña, hecho diferencial, son percibidos como el segundo: una parte de la oligarquía regional es percibida no como solución sino como problema.

Y ahora viene la imagen terrible: un Camp Nou lleno hasta la bandera el domingo de un público enfervorizado y preocupadísimo con el desarrollo de ese máximo acontecimiento cultural y emancipador; unas urnas semivacías. Y en justa correspondencia el lunes, cosa que ya ocurre, se empieza toda información con el partido, y luego se dice: y por cierto, en las elecciones catalanas gano…
Oh, Cataluña es España.

Las oligarquías tienen sueños de territorios puros y superiores. Mientras sueñan es importante que la gente que habita su finca duerma: que no se despierten es fundamental para mantener el dominio. Unos así sueñan felices con visiones de gloria y realidades de poder; otros solo duermen. Y entre medias, cuando algo de la triste realidad se cuela entre fase del sueño y fase del sueño, se entona la salmodia sobre Catalunya o sobre un Barça reconvertido por fin, los delirios de gandeza se reparten bien, en algo más que un club.

jueves, noviembre 25, 2010

CATALUNYA TRIOMFANT/1

Hay un dicho: la anécdota no debe llevarse a categoría. Es verdad. Por eso lo que vamos a presentar aquí ya es categoría y no una anécdota. Y es una categoría sobre la oligarquía catalana, política y económica, que la define con toda seriedad: entre ridícula y patética. Pero como tiene poder es peligrosa.

Ya hemos hablado aquí de que todo nacionalismo es en el fondo un sentimiento paleto ideológicamente sofisticado. Es, también, una forma que tiene la oligarquía de manetener su poder. Este domingo día 28 de noviembre hay elecciones en Cataluña –si no escribo London por Londres, ¿por qué escribir Catalunya?-. Y lo más importante de las mismas no es si saldrá un partido xenófobo o no, ahora que por fin el PP también ha demostrado que lo es con respecto a los que no sean castellanos viejos y el resto de partidos lo demostró hace tiempo con el Estatuto, sino que la oligarquía catalana ha llegado a un punto de ridículo seguramente sin precedentes en España – y la lucha es dura- y es posible que en toda Europa –y eso ya es la champion-. La misma oligarquía que se cree por encima del resto del país.

Dos cosas: una, resulta que a la policía regional se la presenta incapaz de atender a la vez a un partido de fútbol y a las elecciones, es duro no ser multitarea, y por tanto el partido entre el Barcelona y el Real Madrid, es curioso que sea este partido, se debe trasladar al lunes cuando en toda España se puede jugar la liga en elecciones; dos, la oligarquía decide ya incluso qué debe presentarse en el desayuno a la gente que visita lo que sin duda dicha oligarquía considera como su finca.

Mañana analizamos lo del partido, sin duda lo más surrealista y paleto que ha ocurrido en España en los últimos tiempos, pero hoy nos quedamos con la primera comida del día. Si usted va a Cataluña tendrá en su desayuno, obligatorio para el hotel que quiera tener cuatro estrellas, pan con tomate. Se trata de productos de proximidad (sic), aunque tal vez la fábrica de los cereales esté más cerca que la empresa del tomate triturado.

Y no es anécdota, es categoría. Ellos lo llaman ser catalanistas. Nosotros, más apegados a la realidad y sin duda sin patria ni raíces –lo que nos distingue a su vez de la espantosa vida vegetativa- lo llamamos ser paletos.

miércoles, noviembre 24, 2010

DE PROMOCIÓN: DIGNIDAD HUMANA nº 1

Hay artículos vergonzantes: este lo es. Llevado sin duda por mi egocentrismo y ansia insuperable de conseguir la gloria para ser como Aquiles -y si no pues la fama para ser como Belen Esteban- he llegado a autopublicarme –nota: ¿por qué suena tan mal autopublicarse y no suena mal, por ejemplo, ganar el premio Planeta?-. Efectivamente, he escrito una novela titulada Dignidad humana nº1, aunque lo mío es la Filosofía como demuestra el titulito, y la he autopublicado en Lulu.com –por cierto, vaya nombre para la página web, cualquiera lo explica en el historial- que es un sitio de autoedición de internet –y que, en serio, funciona muy bien-.

Como yo soy así, cómo definirme sin insultarme, lo he hecho de tal modo que no gano nada por la edición impresa y por tanto es a precio de coste de la impresión –además, eso sí, se cobra el envío-. Pero también cabe la posibilidad de descargarla en un archivo PDF que es absolutamente gratis. Lo encuentran todo aquí.

Por cierto, perdonen la autopromoción y seamos claros sobre la obra: es un poco -¿un poco, dice el tío?- rollo.

lunes, noviembre 22, 2010

LA NECESIDAD DE LOS SINDICATOS Y YO/1 (presentándome a elecciones sindicales)

El próximo día 2 de diciembre se realizarán en Madrid las elecciones sindicales de enseñanza pública. Estas elecciones adquieren un valor añadido porque ocurren después del fracaso de la huelga general y una feroz campaña en contra de los sindicatos, con una parte importante de razón y otra, tan importante como la primera, de demagogia. Se trata, por tanto, de un buen momento para reflexionar y no solo eso: es un momento necesario. Pero lo es, además y al menos a título personal, porque resulta que yo voy en la lista de CCOO por la dirección territorial de Madrid capital. Y si es verdad que iré en un puesto bajo, el 132 exactamente, y que seguramente no salga elegido también puede que alguien como yo, lo que cuestiona sin duda cualquier votación, lo sea. Por tanto este artículo pretende desarrollar dos cosas: uno, una cierta defensa crítica de los sindicatos; dos, una explicación que pretende trascender lo subjetivo sobre mi decisión de presentarme.

Lo mejor siempre es dejarse de florituras y hacer una pregunta directa: ¿son necesarios hoy en día los sindicatos? Al centrarnos en esta pregunta no queremos hacer trampas. Vamos a hablar ahora de la institución, los sindicatos en abstracto como asociación de trabajadores, y luego ya hablaremos de los actuales sindicatos, centrándonos en los denominados de clase.

¿Son necesarios, en general, los sindicatos? La respuesta es sin duda sí y, curiosamente, más aún con la crisis ideológica de la izquierda. La lucha por los derechos civiles, y una parte fundamental de ellos son los laborales, es imprescindible mantenerla. Y lo es con un criterio claro y sencillo: mejorar el nivel de vida de la parte de la población que vive de su trabajo asalariado. No se trata así de ínfulas revolucionarias como la lucha de clases o la dignidad de la clase obrera sino de algo simple: los asalariados queremos vivir con una cierta comodidad económica y social. Y en eso son imprescindibles los sindicatos. Pero, ¿por qué?

Resulta claro que la forma más simple, a corto plazo al menos, para desarrollar y aumentar el beneficio empresarial -o sea: lo que gana un empresario con su empresa que para eso la monta y no para generar empleo- es la reducción del coste laboral especialmente en una economía productiva de bajo nivel tecnológico y de formación como la española. Además, y acompañando a esto, hay una tendencia creciente en los gobiernos a adelgazar los sistemas de protección social desde la sanidad hasta la educación. Es decir, hay una creciente acción –nota: por cierto, que nadie le llame ofensiva neoliberal que un día explicaremos que los neoliberales no tienen nada que ver con esto- para generar una estructura social parecida a la estadounidense donde los individuos asalariados, no así por cierto los sectores adinerados por su trabajo o el de papá y mamá, dependen exclusivamente de las fluctuaciones del mercado. Por ello, los sindicatos son imprescindibles como contraparte que busque evitar eso. Se trata, sencillamente, de una organización que actúa como presión frente a los gobiernos y otros poderes y que busca generar opinión pública defendiendo a ese sector que vive de su salario para crear condiciones sociales perdurables, desde sanidad o educación y pasando fundamentalmente por las condiciones laborales y sociales que vayan más allá de la individual ante las fluctuaciones del mercado de trabajo. Diciéndolo rápidamente: los sindicatos son hoy muy necesarios porque ante un mercado mundial, esto no lo olvidemos, se puede tener una mano de obra no consumista, es decir: sin salarios elevados, pues el producto se consumirá en otro lugar. Y cualquier país del tercer mundo como China -¡cielos!, China del tercer mundo a pesar de que su población vive en condiciones que ningún occidental aceptaría: ¡qué simpleza!- demuestra que el empresariado por sí mismo no hará nada por aumentar el nivel adquisitivo sin una lucha organizada. Bueno, y también lo demuestra la propia historia europea. Y más la española. Es simple.

Pero ahora bien, ¿deben ser sindicatos de los denonimados de clase, como UGT o CCOO, o sindicatos profesionales y corporativos? Esta es una segunda parte. La tendencia actual del pensamiento de derechas es que los sindicatos de clase son una estructura antigua frente a los corporativos y profesionales –o frente a la dinámica y contemporánea estructura de la iglesia católica, por ejemplo- . Pero resulta justamente, una vez más, al contrario. Un sindicato de clase se diferencia de uno corporativo en que para el primero las mejoras parciales no pueden ir en detrimento del grupo social más amplio entendido como los trabajadores. Es decir, frente al interés parcial que defiende el sindicato profesional se supone, aunque no siempre sea así en la realidad, que un sindicato de clase tiene un interés social mayor o debería, por su misma definición, tenerlo. Y precisamente por ello, en realidad, es más actual que el otro. La globalización económica no es solo de un mercado exportador internacional -eso ya estaba en el germen del capitalismo decimonónico- sino, y fundamentalmente, una globalización social en un doble sentido. Primero, en cuanto a que los distintos sectores productivos se hayan estrechamente interrelacionados entre sí; segundo, porque la vida individual ya no pertenece a un solo sector sino a varios. Esto es lo que implica que los distintos sectores productivos están relacionados entre sí en su fase económica y también en su repercusión social. Así, al haberse situado la producción en una totalidad de fabricación/consumo todos participan de dicha producción de un modo directo en cualquiera de los dos procesos y sus intereses están interrelacionados: por eso no hay sectores privilegiados sino comunes. Esto se vio claramente, por ejemplo, en la reciente y salvaje huelga de metro de Madrid donde desde una perspectiva añeja, que es la corporativa, los sindicatos, con la mirada benevolente de la autoproclamada izquierda, actuaron en contra de los intereses del sector social mas humilde mientras Esperanza Aguirre ganaba lógicamente la batalla del pensamiento. Ella entendió lo que la izquierda debería saber.
Eso sí, los trabajadores consiguieron el 1%. Dignidad obrera.

Así, un sindicato no corporativo, de los llamados de clase, en realidad está en condiciones mejores para responder al nuevo modelo social pues su visión de la situación, debería ser al menos, más amplia: unifica la respuesta ante la realidad de la globalización. Pero esto tampoco quiere decir que no deban cambiar su estructura y organización, ciertamente anquilosada, actual.

Pero si está anquilosado, ¿por qué yo voy y acepto entrar en las listas de un sindicato de clase como CCOO? Aparte de un claro afán de notoriedad, hoy estoy el 132 pero igual llego al 127 y ya voto a favor del recorte de las pensiones y la reforma laboral o de la invasión de Iraq para mantenerme-¿me estoy liando?-, hay razones concretas en educación y en Madrid para ello. Y algo más, hay una idea, al aceptar ir en una lista electoral, contra el borreguismo de la disciplinada militancia. Porque entro, pero pongo condiciones -suena ridículo, ¿eh? Lo sé: puesto 132-

Pero eso, y comprendo que no les importe, en breve que aún da tiempo.

viernes, noviembre 19, 2010

DIOS LO QUIERE

Almendralejo es un pueblo de España. En otro momento deberemos contar algo de ese mito que hay sobre la autenticidad, frente a la malvada ciudad, de la vida agrícola y aldeana: solo hay que ver que fue surgir las ciudades, entre otras causas, y el paraíso medieval de libertad y conocimientos repartidos entre todos cedió. Además, Almendralejo tiene 25.000 habitantes y sería injusto, de hecho lo es, poner un titular que señale que ha sido todo el pueblo el que se ha rebelado frente a una orden judicial tan normal y sensata en democracia como que en un colegio público no debe haber signos religiosos –aunque sean de una religión que predica cosas tan racionales y demostradas como que hay un alma inmortal, un dios que ha impuesto un orden natural y que los muertos no mueren para siempre. Tiene para ello, sin duda, pruebas y argumentos-.

Pero es cierto que una parte de la población de esa localidad ha salido hoy a la calle en contra de retirar los crucifijos del colegio público. Al parecer, se informa, entre otras pancartas se señalaba que Cristo vive –curioso: el mismo error histórico adorna un tejado en la excelente Harry el Sucio- y alguien, D. Francisco Lamoneda se nos dice, ha explicado que el crucifijo no es un símbolo religioso sino socio-cultural. Bueno, sin duda la cruz gamada nazi -y que conste que no comparamos exactamente porque hasta hace más o menos 700 años el catolicismo fue un elemento progresista y hasta hace unos 300 lo fue el protestantismo- es también un elemento socioguióncultural. Y el canibalismo o los sacrificios humanos lo son. Eso, por tanto no es decir mucho a su favor.

Pero además ese alguien ha declarado, desde un conocimiento intelectual que yo le envidio pues no he leído tanto para poder asegurarlo con ese dogmatismo, que "cualquier antropólogo o sociólogo, por mínima que fuere su cualificación o dotación intelectual, no puede negar que arrancar la cruz de una pared de todos es pretender ingenuamente arrebatar el alma a nuestro propio ser, renegar absurdamente de nuestro patrimonio histórico-cultural más indiscutible". ¿Se habrá leído D. Francisco Lamoneda a todos los antropólogos y sociólogos, incluyendo a los de baja cualificación y dotación intelectual, para poder decir algo tan tajante? Como yo, sin duda menos culto y al tiempo menos informado, no me he leído a todos, no diré nada sobre esta opinión de experto.

Por supuesto, estaba, se informa en un genial último párrafo de la noticia, la representante del PP.

Sin duda, el cristianismo siempre tuvo cariño por la gente sencilla. Tan cariñoso fue con ellos que llenó los pueblos de iglesias donde les hacia repetir incansablemente las letanías de la fe y no fundó escuela alguna. Durante la época en que el cristianismo dominó Europa, desde el siglo IV hasta el XIX, cualquier confesión impulso la fe pero ninguna enseñó a leer masivamente a sus feligreses. Eso es, sin duda, el amor a la gente sencilla: el amor a los analfabetos. Y a los pobres de espíritu porque ellos heredarán el reino de los cielos al morir y cuando su alma inmortal se separe del cuerpo para ir al paraíso.

Y usted se lo cree, ¿verdad?

miércoles, noviembre 17, 2010

IGLESIA SOMOS TODOS (pero unos más que otros)

Si ante tal hecho -un estúpido contertulio de derechas muestra su frustación sexual- esto está bien – la autodenominada izquierda pide su expulsión-, entonces esto -que la iglesia deje sin trabajo a una profesora de religión que vive con un hombre que no es su marido bajo el vínculo matrimonial- está bien. O sea, si los comentarios o vida privada de uno que se consideren inmorales pueden ser causa de despido, entonces vale para todos.

Iglesia somos todos, me decían a mí en el colegio de curas. Aunque unos más que otros, descubrí luego.

Sin embargo, me hicieron socio de pequeño de dicha empresa privada y hace tiempo que no participo del club, aunque no me dejan darme de baja. Así que señalo que creo que un comentario o actividad privada no constitutiva de delito no puede ser, salvo casos muy excepcionales en relación directa al trabajo realizado y que influyan en su ejercicio –por ejemplo: ser conductor de autobús y drogarse en horas de trabajo- motivo ni de despido ni de petición de despido. O sea, que defiendo que la vida privada, independientemente de lo que opine moralmente sobre ella, no puede limitar la vida pública. También lo creo, por cierto, porque el legislador igual mañana cambia y no vaya a ser que resulte, por ejemplo, que quienes no estemos casados por la empresa privada salvífica –se lee: iglesia católica- se nos prohíba dar clase: igual seríamos un mal ejemplo.

Es lo que tiene la moral frente a las leyes. Y la paradoja es que la moral es más importante que las leyes y por eso no se puede, otra paradoja, imponer para la convivencia social. Y encima, más paradoja, como kantiano sin duda pasado de moda, creo que la moral es universal. No es, pues, defender el relativismo sino defender la democracia.

lunes, noviembre 15, 2010

DUNAS EN EL SAHARA (esta vez me quedó poético)

1.- El problema fundamental de la cuestión saharaui es su planteamiento: no se trata de un problema de independencia o no sino un problema sobre el régimen político imperante en Marruecos: dictadura camuflada de democracia.

2.- El pueblo saharaui. No hay cosa más repugnante, al menos desde una perspectiva de izquierdas, que esas ñoñas categorías esencialistas del nacionalismo sobre el pueblo ya saharaui, ya catalán, ya vasco o español. La idea importante no es el pueblo, ¿qué es eso?, sino los individuos. Vamos a decirlo otra vez: las banderas son trapos cuando representan a pueblos.

3.- Entonces, ¿qué? Entonces la lucha en el desierto del Sahara, y esto es importante de señalar para no irse por la tangente de los pueblos y el romanticismo de disfrazarse de beduino de película, debe ser la lucha por los ciudadanos concretos de ese territorio: por su nivel de vida, en una clave reformista, y por su calidad de vida, en una clave más amplia. No se lucha por la esencialidad del pueblo saharaui sino por las personas concretas.

4.- Por tanto, el problema cambia de perspectiva. No se trata esencialmente de una lucha por la independencia del Sahara sino de una lucha por los habitantes del Sahara. Tanto por los que actualmente habitan allí como por los refugiados que tuvieron que huir ante el acoso de las fuerzas marroquíes desde el principio de la descolonización española. Y por tanto, la cuestión es qué es mejor para que esta gente mejore sus condiciones de vida. Y por ello, la respuesta ya no es tan inmediata sino que precisa de reflexión. Los trapos coloreados, otros les llaman banderas, dejan paso al pensamiento.

5.- Así, la perspectiva es distinta. Lo que se debe pedir, y lo que pedimos, no es la independencia del Sahara o no, da igual el color de un trapo u otro, sino la democratización, política y social, de la vida de los habitantes de la zona. Y eso incluye necesariamente la democratización para los habitantes de Marruecos y la superación de un régimen corrupto y dictatorial que vive de sus habitantes, ya se autodenominen saharaui o marroquíes.

6.- Pero, ¿no nos volvemos a perder en la torre de marfil y huimos de lo concreto? No solo no, sino que es al revés. Pedimos la democratización de Marruecos porque, aparte de que los pobres habitantes de aquel país como los de cualquier otro la merecen, es la única manera de mejorar las condiciones de vida de los habitantes del Sahara. Sin embargo, frente a esto quienes piden la independencia del Sahara no muestran sino su idealismo, y que conste que nunca hemos creído que el idealismo sea una virtud sino el fruto del dogmatismo.

7.- Efectivamente, ¿alguien puede creer que un Sahara independiente es viable? Pongámonos en el mejor de los casos: las presuntas riquezas naturales del Sahara son ciertas –desde el fosfato a la pesca- y el Sahara es una fuente de comercio y producción. Pero ahora analicemos su población. ¿Acaso alguien cree que la –presunta o no que ahora da lo mismo- riqueza natural del territorio podría ser gestionada por una población mayoritariamente analfabeta o con estudios tan limitados? ¿No serían, otra vez como lo es el continente africano, las presas de las grandes corporaciones internacionales? Independencia, entonces, ¿para qué?

8.- ¿No seremos unos malvados racistas? ¿No estaremos defendiendo que la población saharaui no puede ser independiente frente a por ejemplo la española? Que va. Lo que estamos defendiendo es que hay unas condiciones necesarias mínimas para la democracia, sociales fundamentalmente, que el Sahara en concreto no cumple. Por supuesto esto es debido, entre otros motivos, a la acción española primero y luego la marroquí. Pero curiosamente, estas condiciones sociales, sin embargo, ya se dan en Marruecos para iniciar un camino democrático y si no se cumplen es porque al régimen marroquí no le interesa, cosa fácil de entender, y porque Europa, fundamentalmente y Francia en particular, apoya dicha dictadura. Es decir, y yendo al terreno político concreto, del cual nunca hemos salido, es más factible un Marruecos democrático, con la mejora consiguiente para la población saharaui, que un Sahara independiente y democrático que mejore el nivel de vida de su población. El segundo saldría de la nada, el primero ya está en germen.

9.- Y aquí surge lo extraño para quien siempre, ideológicamente, quiso ver la crítica intelectual como ajena a la política concreta. Resulta que quienes piden la independencia del Sahara no viven en la realidad concreta sino en un sueño, subjetivamente hermoso pero objetivamente terrorífico por su significado histórico, donde la gente, por el mero hecho de ser gente, puede gestionar asuntos que cualquiera en su país de origen reconocería no saber gestionar sin una preparación específica y unas condiciones sociales muy concretas. Pero aunque estas condiciones no se den, ni por asomo, en el país extraño se defiende allí que sí serán capaces de realizar lo imposible. Por cierto, con hipocresía pues mientras la democracia sí vale allí y se usa la vara de medir democrática frente a esos regímenes, otros -desde Cuba para IU hasta Arabia Saudita para el PP- no merecen tanto respeto a los derechos humanos.

10.- ¿Pero como conseguir un Marruecos democrático? Primero acabando con la intromisión exterior de Francia; segundo, generando una política auténticamente exterior en la UE; y, tercero, no olvidando que lo que importa no son los pueblos ni las naciones sino los individuos concretos. Es decir, si existe la conciencia de generar un mundo más libre, el factor fundamental es precisamente la presión desde la Unión Europea para ello. No se trata de luchas independentistas tipo años 60 del pasado siglo, con el fracaso que supusieron y lo fácil que se lo pusieron curiosamente a las antiguas potencias coloniales para seguir colonizando pero más barato que nunca, sino de un concepto sencillo: el mercado europeo solo se abre para países democráticos o que puedan, de acuerdo a criterios objetivos y concretos, demostrar avances en su democratización. Y por democracia se entiende, fuera de payasadas, existencia efectiva de diversas fuerzas políticas y derechos sociales reales. Si esa idea política se presenta en los movimientos progresistas se haría más por el desarrollo de los países y sus habitantes, que son lo que importan, que banderitas y carnavales de beduinos.

y 11.- Y por supuesto esto implica injerencia en los asuntos internos de los países y renuncia a tonterías tipo Alianza de Civilizaciones. La Democracia es un régimen superior a cualquier otro y los derechos humanos, políticos y sociales, están por encima de tonterías como costumbres, folclores y demás ñoñerías.

miércoles, noviembre 10, 2010

ESCALANDO POSICIONES



¿Y si Bush no fue quien apoyó la invasión de Iraq, entonces fue Aznar el responsable? Es un salto: de bufón de la corte a líder del mundo libre. Ahora, por fin, entiendo la foto.


lunes, noviembre 08, 2010

PAPA ESTÁ DE VIAJE/1

Vaya por delante que no iba a escribir nada sobre la visita del papa –estaba tentado de escribirlo en mayúscula pero si no escribo ningún trabajo en mayúscula, ¿por qué este?- acaecida este fin de semana: me interesa poco. Sin embargo, dos cosas me llevan a hacerlo. Primero, las escandalosas declaraciones que el propio individuo realizó en sus homilías sobre la mujer y la idea de orden natural frente a autonomía del sujeto –reconozcan que soy un tío sofisticado y que lo segundo no se lo esperaban, aunque fuera de tonterías es la clave de todo-; la segunda, la idea que se está generando desde los círculos de la derecha sobre que hay algo así como un ambiente adverso al papa. Bueno, esta idea es cierta pues yo mismo formo parte de él. Incluso es más, no solo soy adverso al papa como tal institución sino también hacia el mismo cristianismo en general y al catolicismo en particular. Pero lo gracioso es que los mismos que pueden generar un ambiente adverso hacia cualquier cosa incluyendo el pensamiento libre, y están en su pleno derecho, muestren sin embargo su indignación moral –nota: qué peligrosa es la indignación moral y qué sensible es la gente- porque ahora se metan con su colega de derechas. Recuerda un poco, esto es para meter cizaña, en como la presunta izquierda se indigna con las declaraciones del estúpido alcalde de Valladolid sobre Leire Pajín –por cierto, ¿ese tipo sigue en su puesto? Pues sí- y sin embargo pasa por alto el ataque a la intimidad de Rajoy y el comentario homófobo de Blanco –nota: la derecha, ya saben que la derecha nunca es presunta, lo hace viceversa-.

Por todo ello, conviene antes de escribir una respuesta a la premoderna homilía papal en Barcelona, que señalemos, a modo de notas, una serie de principios para cuando tratemos las reaccionarias ideas declaradas en ese discurso no tener que explicitarlas. Es decir, buscaremos ir al fondo de la cuestión de los contenidos ideológicos de lo dicho y dejaremos estos accesorios. Aunque queremos advertir que no nos expresamos así por considerarlos menos importantes.

1.- Las ideas no están exentas de crítica nunca ni se las debe respetar, aunque las defienda el presunto hijo de Dios. Las personas son siempre merecedoras de respeto, por supuesto, pero las ideas no. De hecho, es más, a las ideas se las respeta al atacarlas: es una forma de considerarles importantes. La tolerancia democrática no es que las ideas estén fuera de la crítica, incluso agria a veces, sino que a pesar de ello las personas pueden defenderlas públicamente. Es decir, la tolerancia democrática va unida a la crítica: tú las defiendes y yo las ataco. Y esta crítica será respetuosa con las personas, no se trata de ridiculizar a nadie, pero no con las ideas: si las teorías defendidas son ridículas nuestro deber es demostrarlo.

2.- El cristianismo no tiene patente de corso. Se está generando un hecho curioso. Mientras que para una buena parte de la autodenominada izquierda el islam tiene siempre que ser salvado y matizado y el cristianismo estigmatizado sin especificaciones, sin embargo para la derecha el cristianismo es siempre salvado y el Islam estigmatizado. Bueno, pues ambos son barbáricos en la actualidad. Sin duda, los dos cumplieron un papel progresista en sus orígenes, y en esto el cristianismo por avatares históricos –en concreto por su enfrentamiento con una organización como el Imperio Romano y una ideología como la filosofía clásica- más, pero en la actualidad son deshechos históricos. Y lo son ambos. Y por eso no tenemos respeto ni hacia la religión musulmana ni hacia el cristianismo. Y otra cosa, ver punto 1, es que sí tengamos respeto y no estemos dispuesto a ridiculizar a sus fieles. Nuestras ideas, dejémonos de tapujos, pueden ser superiores moral e intelectualmente pero nosotros, como personas, no lo somos.

3.- Como aquí hemos criticado el Islam pues criticamos el cristianismo. Es decir, es que lo acabo de oír en una cadena de televisión, que nadie venga a contarme que me atreva a decir esto de los musulmanes: ya lo he hecho.

y 4.- Pero hay un sin embargo. La respuesta crítica al papa nunca debe ser la que se está produciendo de forma generalizada porque ella implica, paradójicamente, la fe. Efectivamente, una parte importante de la sociedad española está respondiendo al papa desde una posición de autosuficiencia moral que, curiosamente, es la del mismo papa. Me explico: si ustedes leen la homilía papal verán que no hay argumento alguno sino solo principio de autoridad y citas evangélicas. Alguien podría decir que la iglesia católica no se va a poner a argumentar en una homilía. Pero curiosamente el no haberlo hecho nunca demuestra su desprecio hacia el ser humano al que se le pedía creer pero no razonar. Efectivamente la iglesia tuvo durante dos mil años –es una inexactitud histórica pero sirve para explicarnos- a la gente cada domingo encerrada durante una hora teniendo así la oportunidad de hacerles pensar: nunca pretendió hacerles razonar.
Solo les pidió una cosa: creer.
Y luego otra seguida: y ahora, obedeced.
Del mismo modo, cuando la izquierda responde a ello con la cómoda autosuficiencia moral del que está por encima repite el argumento. Se pide creer y obedecer: somos guays. Y por ello, tiene que haber una segunda parte para este artículo.

miércoles, noviembre 03, 2010

LOS BLOGS DE MIS ALUMNOS (sigue la aventura)

Una vez más, y ya van seis, mis alumnos han sido motivados para abrirse un blog en el cual contar sus inquietudes e ideas. Al ser jóvenes, y tras adaptarme a sus conocimientos e inquietudes, he logrado que la mayoría lo hagan. El blog así sirve como forma de apertura a nuevas realidades existenciales y de conocimiento como ellos han comprendido tras un intenso debate y una puesta en común.
Esta es la presentación tipo LOGSE.

La real es que quien quiera mejorar su nota tiene que hacerse un blog. Y aquí estan todos. Por cierto, hay muy buenas ideas. Y esperamos que pronto haya más.

lunes, noviembre 01, 2010

VIDA INTERIOR/71: DÍA DE DIFUNTOS Y UNA VIDA

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz

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UP (2008), de la factoría Pixar

El resumen de una vida