miércoles, mayo 24, 2017

MERECIMIENTO: PEPA PARDO SOCIA DE HONOR DE LA APFM

Cuando una persona se lo merece pues se hace y punto.
Y Pepa Pardo Ortiz, diputada del PSOE en la Asamblea de Madrid, sin duda se merece este reconocimiento por su defensa de la Filosofía.
Así que la Asociación de Profesores de Filosofía de Madrid la ha nombrado Socia de Honor.
#SalvemosLaFilosofía






martes, mayo 09, 2017

SEGUIMOS LUCHANDO

Seguimos luchando en Madrid.
La diputada Pepa Pardo, PSOE, hace comparecer al Director General de Secundaria, Juan José Nieto, para que explique por qué el gobierno autonómico no cumple ni la Resolución ni la Proposición No de Ley aprobadas en la Asamblea por mayoría absoluta por las que se exige que Ética de 4º ESo e Hª de la Filosofía de 2º de Bto. sean obligatorias.
Luchamos en toda España: bit.ly/1kn6WFC
#SalvemosLaFilosofía
#NoalaLomce




miércoles, mayo 03, 2017

RELIGIÓN Y SUPERSTICIÓN/2

En el artículo anterior de esta serie analizábamos las diferencias históricas entre la religión y la  superstición. Señalábamos allí que había habido tres aspectos diferenciadores básicos entre ambas: primero, la complejidad intelectual en la explicación, siendo esta mucho mayor en la religión; segundo, el carácter socializador de la propia religión que pretendía regir la vida moral e instaurar un modelo de reglas sociales; tercero,  el carácter emotivo y afectivo,  consolador,  del sentimiento religioso.

Toca ahora realizar ya no un estudio histórico sino plantearnos si es posible que por las circunstancias actuales esa misma religión sofisticada haya devenido en nuestros días ya , y a su vez , en superstición. Y para ello lo mejor será analizar si las diferencias anteriormente presentadas siguen permitiéndonos señalar la religión como un modelo intelectual cualitativamente superior a la superstición y capaz de dotar de sentido al mundo. Porque efectivamente,  el triunfo de la religión se debió a su capacidad de donar de un sentido,  aunque falso,  a la realidad. La pregunta por tanto a resolver es si la religión puede ser hoy en dia una respuesta para el sentido del mundo,  en su sentido de mundo natural,  individual  y social,  o bien es ya y solamente pura superstición.

Y si esto fuera una religión aquí esperaríamos una revelación divina y la apertura al misterio, como Íker Jinenez pero en plan místico. Pero como no lo somos nos vamos a enrollar argumentando.

Las donación de sentido tiene una doble faceta. Por un lado, pretende explicar la existencia del mundo físico y sus hechos; por otro,  busca dar un sentido a la existencia personal. Del segundo hecho hablaremos en el siguiente artículo, así que corresponde ahora hablar del primero.

¿Sigue siendo necesaria la religión para explicar el mundo natural? Parece evidente que no. El pensamiento racional, representado aquí en la ciencia, es capaz hoy en día de explicar el mundo físico de manera suficiente, incluso sobresaliente, sin recurrir a la trascendencia. Hace unos doscientos años Napoleón inquirió al astrónomo Laplace sobre cuál era el papel de Dios  en su explicación del universo y el científico respondió que no había necesitado semejante hipótesis. Hoy en día ya ni se plantea la pregunta: Dios resulta superfluo. De esta forma, la religión ya ha perdido su papel como explicación predominante de la Realidad.

El segundo papel que señalábamos era la religión como elemento rector de la sociedad. Efectivamente, decíamos que las religiones habían sido un elemento socializador de primer orden y la clave de las normas sociales. Sin embargo, y afortunadamente, eso ya no es así. Las sociedades actuales desarrolladas no precisan ya de nada parecido a una normativa supranatural. La existencia legislativa de los derechos humanos, cuya creación por cierto es un momento fundamental en la historia de la humanidad, hace superflua la garantía trascendente de las normas sociales. Y eso se  ve muy bien en que en esos mismos países desarrollados donde ya la legislación es laica, incluso los creyentes dejan de cumplir la normativa eclesial  -como queda reflejado en la moral sexual que es el lugar favorito de la  religión para inmiscuirse- para reconvertir la experiencia religiosa en algo subjetivo. Dios como garantía de la normativa social solo brilla con su infinito amor en las decapitaciones del ISIS.
Así, toda la influencia religiosa, tanto en cuanto a la explicación intelectual de la realidad como a la normatividad social ha devenido en prácticamente nula y solo  tiene  vigencia en la barbarie islámica y tribus primitivas. La religión carece de papel institucional en la elaboración del ideal social. Y en esto también se ha igualado con la superstición.

Efectivamente, la religión ha perdido esos elementos que la hacían diferenciarse de la superstición.

Primero, ya no puede desarrollar más su complejidad intelectual pues sus propios principios axiomáticos,  los principios de los que parte, serian lo puesto en duda. De hecho, el intento de continuar analizando intelectualmente los propios principios religiosos,  como bien se dio cuenta el reaccionario y genial  Occam,  llevaron inexorablemente al ateísmo. De esta manera, toda la complejidad intelectual que la religión desarrolló se ha convertido en una parte fundamental del pensamiento humano pero ya agotada como fuente.

En segundo lugar, y como ya hemos explicado, la religión como modelo explicativo de la realidad natural también ha dejado de ser relevante e incluso se ha convertido en falsa. El desarrollo científico ha hecho innecesaria la religión y  la ha reinventado como mito. No hay que recurrir a Dios para explicar  la naturaleza.

Alguien, sin embargo,  ante esta argumentación podría aducir que el tema dios sigue siendo fundamental en la Filosofía y tendría razón. Pero el hecho mismo de que sea así es otra prueba de la propia irrelevancia de la religión  pues implica ya tomarla como objeto de estudio volviéndose por tanto inmanente. Y además se trata de un mero objeto teórico y racional alejado del acercamiento característico a la propia religión que es el de donador de sentido del mundo y de la propia existencia individual. Por decirlo con palabras profundas y para que puedan hacer un meme: Dios como ente deja de ser Dios. Mito y religion como explicación  del mundo son ya lo mismo.

¿Y qué ocurre con el proceso normativo social? Como ya hemos analizado más arriba ha quedado claro que allí donde la religión vuelve a ser el eje normativo, como en la superstición islámica,   la sociedad retrocede a la edad media. Y si el cristianismo no lo hace no es porque no quiera sino porque ya no puede. La religión tiene la misma importancia social que los consejos de la abuela. Y como normativa social se le hace el mismo caso.

Así, perdidas ya las  cualidades que históricamente la diferenciaban de la superstición, la religión ha llegado a convertirse en aquella. Si históricamente podemos diferenciarlas sincronicamente han llegado a ser iguales .

Pero alguien podrá aducir lo siguiente. El sentimiento religioso sigue vigente, incluso con más fuerza aparentemente que nunca. Parece que es algo propio del ser humano y que garantizaría la preeminencia de  la  religión para siempre. Pero solo lo parece. Y eso  el  próximo día...

Si Dos quiere.

lunes, mayo 01, 2017

1 DE MAYO

Qué les voy a contar yo...
Pues que venga, todos a la manifestación.
Eso sí, no me vengan vestidos de hippie...