viernes, abril 16, 2010

GARZÓN (como excusa para, pretendidamente, más)

En este país hay más de cuatro millones de parados, según las últimas estadísticas. Un 30% de la población activa tiene un contrato precario que cuando acabe no recibirá indemnización alguna por él. Un 60% de los asalariados gana menos de mil euros mensuales. El estado tiene una de las tasas más bajas de gasto social de la Unión Europea. La educación tiene un 30% de fracaso escolar y es un auténtico desastre. La sanidad pública languidece dejada de la mano de unos gobiernos autónomos más interesados en coros y danzas que en cualquier otra cosa. La división entre la España rica y la pobre se apoya en estatutos, como el catalán bendecido por la autoproclamada izquierda, que pretenden que haya menos reparto de la riqueza y por ello menos justicia interterritorial. La izquierda mientras tanto calla. Los sindicatos callan. Pero al fin han abierto los ojos para dar un grito de guerra: ¡Franco es culpable!
Eso se llama política de lo real.

¿Hay que juzgar los crímenes franquistas? Por supuesto que hay que hacer un juicio sobre el franquismo y sus crímenes. Lo hacemos: fue una dictadura que a través del crimen defendió los intereses de la oligarquía española. Esto es el juicio moral e histórico objetivo sobre dicho régimen. Sin embargo, quienes hablan de juicio no hablan de esto sino de una cuestión legal. Y es ahí donde se produce la confusión: se está identificando moral y derecho. La moral compete a todo asunto que esté bien o mal; sin embargo, la ley solo debe competer a aquellos asuntos que estando bien o mal ponen en riesgo a la sociedad. Es decir, ley y moral no se pueden identificar pues la moral es pura en su juicio, no importan las consecuencias al cumplirla, el tiempo, la peligrosidad u otros factores a la hora de realizar su juicio, mientras que en la ley un factor fundamental es la defensa social: la ley está para defender la sociedad y los derechos de los ciudadanos a través del monopolio de la fuerza ¿Es hoy en día un peligro social el franquismo? La respuesta solo puede ser no cuando han pasado treinta y cinco años. Por ello la ley ya no debe actuar. Pues si no las víctimas de la Inquisición, del Califato o de la conquista romana -tal vez parientes de Viriato u oriundos de Numancia- podrían bajo la misma fórmula pedir juicio. La justicia moral no caduca, la legal sí.

¿Acaso nos estamos burlando? No nosotros sino quienes, de forma inconsciente esperamos, presentan la idea de juzgar legalmente el franquismo como una necesidad moral. La moral es universal en el sentido de que su juicio sobre la injusticia lo es. Así, una victima de injusticia lo es en tanto cual y no por ser ella quien fuera concretamente. Es decir, tanta víctima inocente es quien fue represaliado en el bando republicano como nacional. Y el problema, aquí está, es que esto no es así para ese sector que lanza la moral como bandera. En 1998 Garzón, con buen criterio, desestimó una querella para juzgar legalmente los crímenes de guerra de Paracuellos. Sin embargo, ahora se exige juzgar, en aras de la moralidad, los crímenes del franquismo: hay víctimas de primera, los buenos que son los nuestros, y víctimas de segunda, los otros. Y además se añade una segunda falacia que solo ensucia el nombre de estas víctimas acaecidas en zona republicana: la dictadura de Franco ya los resarció. Y es una falacia porque una dictadura criminal como fue aquella no puede en modo alguno dar justicia moral a víctima inocente alguna: la víctima inocente está por encima, en tal condición de víctima, de su presunto benefactor. De esta forma, el anhelo de justicia absoluta auténtico -al identificar moral y derecho- implicaría juzgarlo todo. De lo que se concluye que no pedir este juicio total, a uno y otro bando, de la guerra civil y la posguerra no es justicia sino, por fin estarán pensando algunos, revancha. Para eso que lo echen a penaltis.

¿Entonces no tienen razón los partidarios de Garzón? Es que aquí hay que distinguir algo. A Garzón se le acusa judicialmente de prevaricar lo que es una causa exagerada e imposible de demostrar, creemos, en este caso pues se retiró al avisarle una instancia superior de que no tenía jurisdicción. O sea, que quienes consideran que el Supremo está cometiendo un error judicial seguramente estén en lo cierto. Pero lo importante es que la autoproclamada izquierda no está cuestionando aquí un debate legal sino uno moral. Y desde ahí es, como vemos, falso. Y se ve perfectamente, además, cuando la queja es porque el acusador ha sido Falange con lo que se viene a decir que no todos los ciudadanos deben tener los mismos derechos: si había víctimas guays, para emplear un discurso que puedan entender las nuevas generaciones de la juventud comprometida y solidaria que da educación para la ciudadanía, hay también ciudadanos guays y otros que no deben tener derechos. En fin, puro pensamiento franquista. Pero de izquierdas.

¿O sea, las familias no tienen derecho a recuperar a sus muertos? Por supuesto que sí lo tienen. Si bien es discutible ese afán, todo es discutible, no cabe duda de que es un derecho, aunque no estemos de acuerdo con él. Es más, creemos que el estado debería tener la obligación de ocuparse de dichas exhumaciones y aprovechar esto para, en colaboración con los historiadores, elaborar un estudio de la represión en la guerra civil y posguerra. Pero un estudio histórico que implicara devolver los restos de los asesinados a sus familias y conocer la verdad histórica de lo ocurrido. Nada más. Y nada menos.

Pero, ¿si todo es tan claro por qué la –autoproclamada- izquierda monta esto? Los mitos implican la identificación del pensamiento. Las emociones son fáciles de manipular. En los mitos y las emociones cualquier pensamiento intermedio sobra: no pienses, siente. Y si piensas eres el malo, el enemigo. La ausencia de discurso racional de la izquierda no es nuevo, ¿dónde están, memoria histórica, aquellos que se paseaban con fotos de Stalin o Mao?, pero toma caracteres de discurso oficial en la actualidad. Mientras que antes incluso a Stalin se le defendía con (falsas) teorías como las chorradas del Materialismo Dialéctico, hoy todo se defiende con sentimientos, viejecitos entrañables –nota: no todo viejecito es entrañable. Serrano Suñer no lo es, la Pasionaria no lo era-, falsificaciones históricas –“luchadores por la libertad”- y chorradas semejantes. Sin razonamientos surge, como en los movimientos totalitarios, la identificación pura y dura.

El sábado estaba en el Bernabéu –siempre perdiendo- y un aficionado nos increpó por analizar críticamente el patético planteamiento del entrenador -¿entrenador?- del Madrid. Y nos dijo: aquí se viene a animar al equipo no a criticar. El pensamiento, sin embargo, es crítico. Y el fútbol es –nota: desarrollar esto porque es así de triste- la vanguardia de la acción política.
Visca el Barça.
Hala Madrid.
Viva la República.

30 comentarios:

Don Güapo dijo...

Felicidades por su incisivo post.

Anónimo dijo...

MUY BUENA Y ACERTADA SU REFLEXIÓN.
Felicitaciones.

Hilda

Anónimo dijo...

Bastante acertado, como siempre, el análisis de la autoproclamada izquierda. Aunque en este caso diría que ha habido alguna excepción que ha brillado en la defensa de Garzón.

De todas formas creo que sobra algún párrafo, si no está leyendo demasiado a la derecha asústese porque les copia demasiado: la cansina retahíla de lo mal que esta el país y las estupideces que se discuten; el enésimo ¿Y Paracuellos qué? Con menos equidistancias y menos desproporcionadas te tachan de proetarra.

Y aunque no comparto buena parte de su aplicación al caso, interesante la relación de la moral y el derecho.

Anónimo dijo...

I

Como su punto de partida está lleno de mentiras, sus argumentos -en realidad sentimientos racionalizados: de pensar poquita cosa- están llenos de falacias.
Deduzco que usted es de los que confunden la ecuanimidad con la racionalidad, y hasta aquí yo siempre había creído que eran cosas distintas. Confunde la estética de la objetividad con la objetividad misma, y da entre asco y pena. Los ricos cometen irregularidades y los pobres delitos... Lo suyo es normal en los tiempos de la postpolítica (Zizec) y el espectáculo, pero no por eso es más racional.

Otra vez a desmontar. Qué pereza.

- La introducción no está mal hasta que llega a lo del estatuto catalán. Ahora resulta que las diferencias sociales entre ricos y pobres -y todo ese discurso cristianoide de la solidaridad- tienen más que ver con una ley territorial futurible que está en revisión que con otros aspectos más obvios de la sociedad en la que vivimos. Lo suyo sí que es política de lo real... puestos a criticar, critique el fuero navarro, que está vigente desde la santa transición, no una cosa parecida que está en revisión.

- El siguiente párrafo sólo es una proyección de su carácter miedoso. Ahora resulta que el fin último de la aplicación de la ley es evitar la peligrosidad social, así en bruto. Ahora comprendo que el franquismo durase tanto y usted viviese tan apaciblemente como Mayor Oreja aquellos maravillosos años...
Bien queda usted retratado como un perfecto cobarde que además se pone del lado de la razón instrumental sin matices. Hagamos un juicio moral pero no exijamos responsabilidades penales a los asesinos, es nuestra peculiar forma de defender la libertad y la seguridad. Dos padrenuestros o plegarias laicas y arreglado. Anulemos el juicio de Nürenberg, abolamos el tribunal de La Haya, que los marines maten a todos los periodistas que quieran en el nombre de la democracia y la libertad de expresión. Perdónese a Karadzik y sus secuaces... pero seamos inflexibles si Chaves les cierra la tele a unos golpistas o si en Cuba la palma un disidente.Viva la filosofía creativa y la superioridad moral.

Nada de eso es peligroso para la sociedad, además la mejor manera de que no se repita es que hagamos una condena moral pero los aficionados al totalitarismo siempre tengan paraísos fiscales donde guardar lo robado y dulces balnearios para una tranquila vejez. Sus ejecutores también, obviamente. Ellos no perdonaron, pero nosotros que somos más (cómo se dice guay en su diasistema idiomático?) sí perdonamos los genocidios y los crímenes contra la humanidad.

Anónimo dijo...

y III

Es curioso que los marxistas de derechas se parezcan tanto últimamente a los fachas de toda la vida. Será de ir juntos al fútbol y ver tanto la tele, que todo se pega.
Ya que son tan comprensivos con las libertades políticas de los falangistas ¿Por qué no lo son igual con el entorno independentista vasco? Es que son cosas distintas, claro, claro, es que los de Falange no matan (claro que sí lo hicieron en democracia y que tampoco muchos abertzales lo hacen ni apoyan, pero el entorno es el entorno) claro, claro. No vayan a pensar mis amigos de tribuna del Bernabeu...

Yo no soy partidario de Garzón ni tampoco detractor, me es más bien indiferente. Si ha prevaricado, si ha recibido dinero b de Botín, que lo juzguen por ello y si es culpable que lo condenen, pero como da la casualidad de que la denuncia es manifiestamente por motivos ideológicos (Falange, como usted, a evitar la peligrosidad social), que le concedan el caso a otro juez y arreglado.

- Así que todo esto es una maniobra de la falsa izquierda irracional para crear mitos y lo hace para que la gente no piense. Pero qué malos y manipuladores, no como usted, perla de la objetividad, que no manipula los hechos. Además tampoco es cierto que ya el eurocomunismo de los 70 condenó el Stalinismo (miente usted con más de 30 años de retraso), tampoco hay liberales o cristianos entre las víctimas del clerofascismo nacionalista español (que por cierto nunca ha criticado las leyes forales navarras como hace con las futuribles catalanas).

Por lo demás, me queda claro su pluralismo: usted es el único que piensa (apoyado esta vez por la Falange, seguro que por error) y todos los que a nuestra humilde manera, a izquierda o derecha, estamos por el cumplimiento de los derechos humanos aquí y en Pekín, ahora o hace 40 años, somos pobres almas irracionales abducidas por un pensamiento mítico. Y además somos socialmente peligrosos. Salta a la vista.

El otro día estaba viendo el fútbol -no tengo pasta ni mucho interés para ir al campo- y no me animaba mucho ganar. Partido gris entre un equipo solvente y otro vulgar. Los del Madrid andaban echando la culpa al entrenador, buscando un chivo expiatorio para todo un modelo de sociedad deportiva que es un desastre desde la presidencia hasta los cuadros directivos pasando por la política de fichajes. Pero era más fácil buscar un chivo expiatorio barato y clásico que analizar a fondo todo eso. Alguien indefenso que no tenga la sartén por el mango y no represente a la sociedad del momento. No el presidente caudillo, no sus paladines ni mucho menos los jugadores mediocres y lacios, mejor el entrenador, que además es extranjero. Y a eso lo llamaban pensar. Y a otras cosas.
Y se creían más listos e íntegros que nadie.

Obviamente, después de leer esto, sus opiniones políticas de escoliasta domesticado me interesan tanto como las del narrador de El ruido y la furia... life is a tale, told by an idiot...

P.S.: obviamente, después de esta parrafada, no pienso contestar.
Parafraseando su estilo de novela barata del oeste, en esto sí hay dos lados, los que están a favor de la libertad y los derechos humanos hasta sus últimas consecuencia y los que amparan a los asesinos, se escuden en lo que se escuden.

Anónimo dijo...

II

Que la responsabilidad legal sobre los crímenes de estado no caduque moralmente pero sí legalmente no es un peligro para gente como usted, pero para otra gente más despierta sí lo es. Y eso vale para el franquismo y para otro buen montón de dictaduras (y supuestas democracias) cuando aplican la ley de la fuerza sin legitimidad ni perdón. Magnífica manera de propugnar una sociedad más justa y más libre.

¿Es hoy en día un peligro social el franquismo? ¿El totalitarismo? Para usted no. Vivan las cadenas.
Tampoco se vivía tan mal, había pelis de vaqueros, pax burguesa, etc... A los curas que le hacen una pajilla a un pobre chaval hay que machacarlos, a los asesinos de masas hay que perdonarlos. Me descojono yo de su autoproclamado buen juicio y su autopresupuesta superioridad moral.

- Y aquí viene la gran falacia. La equidistancia entre republicanos y franquistas, típica del facha timorato que lleva usted dentro y cada vez sale más a la superficie. Y usted va de demócrata. Y yo me descojono. Otro que no se ha dado cuenta de que los crímenes que se pretenden juzgar no se produjeron en tiempo de guerra -provocada, por cierto, por un golpe de estado- sino cuando la que pasó a ser oposición política estaba cautiva y desarmada y fue víctima de un proceso de represión y eliminación física sistemático que duró desde 1939 hasta 1975. A los nazis en Nürenberg les juzgaron por crímenes contra la humanidad, no sólo por crímenes de guerra. Claro, usted no ve la diferencia. ¿Será por falta de inteligencia -pensamiento-? ¿Será por miedo -sentimiento- a la peligrosidad política, que no social?
No hay víctimas de primera ni de segunda. Nadie ha pedido que se juzgue a quienes reprimieron las revueltas izquierdistas del 34, por ejemplo, ni a los nazis de la Legión Cóndor que bombardearon Gernika, así que ese argumento no es otra cosa que una mentira útil para los verdugos. Mal se puede hacer un juicio moral si se funda sobre mentiras. Se trata de juzgar por lo penal a quienes torturaron y mataron en tiempos de paz, a ver si se entera de una vez, oh adalid y guardián de la libertad y la seguridad.

Otro tanto para la historia. Ahora resulta que la desesperación obrera de principios de siglo -pasando hambre, enterrando hijos en cajas de cartón, humillados y ofendidos- es equiparable histórica y moralmente al egoísmo suicida de las oligarquías de la época. Claro, claro...

Abuelos dijo...

Muy bueno little-Table

Iker dijo...

3. Visto que el debate no se agota en el plano jurídico y que las normas jurídicas deben, en una sociedad democrática, mantener un compromiso con los valores éticos de la misma (en este punto, en español, Adela Cortina tiene algunas páginas interesantes), creo que se trata también de una cuestión política. Pero antes de tratar esta cuestión, quiero puntualizar dos afirmaciones suyas que no quiero calificar. La ley "caduca" y el juicio moral no, cierto. Pero no siempre, afortunadamente. Existen delitos que, por su aberración MORAL, no prescriben. Por ejemplo, el delito de genocidio, las torturas, los atentados más graves contra la vida y la dignidad de las personas. Precisamente, para ellos, se creó la llamada jurisdicción universal. Este es un triunfo del derecho internacional de posguerra que usted se ha ventilado con una facilidad aterradora. Y además, en el contexto de una afirmación que, en parte, es cierta: el derecho tiene por objeto el control social. Claro, y la ética también. Pero no sólo: también pretende hacer justicia, porque el derecho, como la ética, no están separados de la política y menos, en una democracia. Por favor, le pediría que no repitiera el discurso de aquellos a quienes no quiere parecerse.
4. Si la justicia social es la base de la política con mayúsculas, un Estado democrático como España no puede permitir que los crímenes contra los defensores de la legalidad democrática republicana que fueron perseguidos en la posguerra queden sin reparación. Coincido con anónimo: léase la llamada Ley de la Memoria Histórica y verá que se trata de rehabilitar a los represaliados después del 1 de abril de 1939. Por lo tanto, no veo por ningún sitio represaliados en el bando nacional.
5. Tema importante que debe quedar claro: ¡por supuesto que para el Estado español actual los franquistas no son ni pueden ser iguales que los defensores de la República! Contra los primeros, el Estado de Derecho se declara enemigo frontal. En cambio, ante los segundos se declara heredero. Heredero de los que defendieron con su vida la Constitución democrática de la República y los valores de la democracia durante la dictadura. Es realmente increíble que olvidemos que si existe democracia es porque hubo antepasados nuestros que lucharon por ella durante el franquismo. Quizá no fueron tantos como ahora parece, de acuerdo. Pero de que los hubo, exiliados y encarcelados, o que, incluso, perdieron la vida en el empeño, no puede caber duda.

Termino: si es triste el desprecio, más lo es el olvido. Y la transición fue eso: un gigantesco olvido. Pienso que los que la hicieron no son culpables, sin embargo. Pero han pasado casi treinta y cinco años y la sociedad española ha cambiado. Sinceramente, creí que ya estábamos preparados para cerrar heridas que habían quedado abiertas. Si una casa arde, el fuego no se apaga porque le dé la espalda y deje de mirarla. La transición dio la espalda a este tema por necesidad. Pero los que no la hicimos queremos ahora apagar ese fuego. Es tremendo que, con el movimiento asociativo generado, con las concentraciones y manifestaciones que se están produciendo en toda España, se pueda afirmar con la mayor tranquilidad que no se trata de un problema social. ¡Usted no es serio!

Iker dijo...

Francamente, D. Enrique, me resulta increíble que haya escrito este post. Empezaré por lo que compartimos, que es realmente poco. Primero: por supuesto que es un derecho poder buscar los cuerpos de nuestros abuelos en las cunetas y darles una sepultura digna al lado de sus esposas/os e hijos/as. Es una cuestión de dignidad, es decir, de justicia. Segundo: creo que detrás del caso Garzón hay más rencillas, envidias y disputas corporativas que ideología, la verdad. Coincido con usted en que, si ha prevaricado (por el caso Botín sobre todo, pues el tema de las escuchas parece tener tan poco futuro como el de la memoria histórica), deberá ser condenado. La justicia es igual para todos los ciudadanos. Sin embargo, amigo, discrepamos de raíz en todo lo demás.
1. Comienza usted con un párrafo que, la verdad, no logro entender: mezcla temas sin rigor como si todo fuese igual: el Estatuto de Cataluña, la educación, el empleo temporal. Y termina el párrafo con, me va a permitir, una afirmación demagógica "de libro": esa izquierda que usted llama “autoproclamada” grita, según su opinión ¡Franco es culpable! Pero, ¿quién ha dicho esto? Sinceramente, le pido que no abuse de nuestro tiempo.
2. Acerca de la contraposición que plantea entre moral y religión, se sitúa usted en un positivismo jurídico ortodoxo que únicamente sostienen en la actualidad, precisamente, los jueces irresponsables que lo mismo han dictado sentencias contra los derechos humanos (por ejemplo, como decía Jiménez Villarejo, en el famoso TOP), como favorables ante los mismos hechos. ¡Oiga, es que yo ejecuto la Ley, sea ésta cual sea! ¡Brillante! Como los jueces nazis. Pues no, eso ya no les vale ni para salvar la cara. La contraposición entre ley y moral ha sido relegada del pensamiento jurídico hace tiempo y, básicamente, desde la II Guerra Mundial, en favor de un positivismo éticamente fundado. Sí, querido Enrique, no es incompatible con la justicia la validez de una norma.

Anónimo dijo...

Iker lo ha expuesto con un texto excelente. No se puede jugar a hacer marxismo academicista con una mano y con la otra populismo al estilo de lo peor de la derecha mediática, que aglutina lo peor de la derecha española.
En esta época, en un país que se quiere democrático no se deberían permitir algunas cosas y otras se deberían vivir con más naturalidad. No se puede permitir que la parte de la sociedad que más cuestiona y erosiona los derechos del otro y para quienes la pedagogía ha consistido en crear un sujeto heterónomo y adoctrinado le nieguen al estado la potestad de informar a los alumnos de los valores cívicos de la democracia.
Sería estólido desdeñar el derecho a cuestionar la historia reciente de los descendientes de los republicanos represaliados a su dolor y a un deseo de justicia que como explica Iker está fundado en el Derecho Internacional, que se supone es el marco jurídico en el que tendrían que recogerse los derechos fundamentales y las constituciones en todo el mundo.
Todo lo que va contra esa lucha, en todos sus frentes, es profundamente reaccionario e irresponsable.

POCHOLO dijo...

Creo que si desmenuzase este texto extraería las siguientes ideas:

-La defensa del Juez Garzón desde la autodenominada izquierda es una cortina de humo frente a los problemas actuales de España.

-La justicia no debe actuar contra los crímenes franquistas porqué, actualmente, hoy el franquismo ya no es un peligro social.

-La moral es universal en el sentido de que su juicio sobre la injusticia lo es. Así, una victima de injusticia lo es en tanto cual y no por ser ella quien fuera.
No hay víctimas de primera, los buenos que son los nuestros, y víctimas de segunda, los otros.
Y además se añade una segunda falacia que solo ensucia el nombre de estas víctimas acaecidas en zona republicana: la dictadura de Franco ya los resarció. Y es una falacia porque una dictadura criminal como fue aquella no puede en modo alguno dar justicia moral a víctima inocente alguna: la víctima inocente está por encima, en tal condición de víctima, de su presunto benefactor.

-A Garzón se le acusa judicialmente de prevaricar lo que es una causa exagerada e imposible de demostrar, creemos, en este caso pues se retiró al avisarle una instancia superior de que no tenía jurisdicción. O sea, que quienes consideran que el Supremo está cometiendo un error judicial seguramente estén en lo cierto.

-Lo importante es que la autoproclamada izquierda no está cuestionando aquí un debate legal sino uno moral. Y desde ahí es, como vemos, falso. Y se ve perfectamente, además, cuando la queja es porque el acusador ha sido Falange con lo que se viene a decir que no todos los ciudadanos deben tener los mismos derechos: si había víctimas guays, para emplear un discurso que puedan entender las nuevas generaciones de la juventud comprometida y solidaria que da educación para la ciudadanía, hay también ciudadanos guays y otros que no deben tener derechos. En fin, puro pensamiento franquista. Pero de izquierdas.

-Las familias tienen derecho a recuperar a sus muertos. Es más, creemos que el estado debería tener la obligación de ocuparse de dichas exhumaciones y aprovechar esto para, en colaboración con los historiadores, elaborar un estudio de la represión en la guerra civil y posguerra. Pero un estudio histórico que implicara devolver los restos de los asesinados a sus familias y conocer la verdad histórica de lo ocurrido. Nada más. Y nada menos.

-Por qué la –autoproclamada- izquierda monta esto? Las emociones son fáciles de manipular. En los mitos y las emociones cualquier pensamiento intermedio sobra: no pienses, siente. Y si piensas eres el malo, el enemigo. La ausencia de discurso racional de la izquierda toma caracteres de discurso oficial en la actualidad.Hoy todo se defiende con sentimientos, viejecitos entrañables y falsificaciones históricas. Sin razonamientos surge, como en los movimientos totalitarios, la identificación pura y dura.

POCHOLO dijo...

Pienso que don EPe se equivoca al considerar que la autodenominada izquierda usa la defensa de Garzón como cortina de humo, es una equivocación esencial en su argumentación, porqué no es la autoproclamada izquierda la que ha denunciado a Garzón, sino grupúsculos de extrema derecha y por motivos concretos. Y quien publicita el caso de Garzón no es la presunta izquierda sino los medios de comunicación españoles y entre ellos los más importantes y los que llegan a la mayoría de la gente: televisión, radio y prensa gratuita. El caso de Garzón es una cortina de humo más como podría serlo el matrimonio de Belén Esteban o el caso Marta del Castillo.

Decir que el franquismo no dio justicia moral a víctima inocente alguna es inexacto, tal vez no les diera justicia moral, pero lo que está claro es que les dio la posibilidad de dar rienda suelta a su odio contra las clases populares y les permitió, volver a dejar las cosas como ellos consideraban que debían de estar: es decir, el rico arriba y el resto abajo.
En este sentido Don EPe, me permitirá que le diga que en este asunto mostrar esta equidistancia es inmoral y no estoy de acuerdo con usted. No fue lo mismo. El gobierno español se defendió contra los militares sublevados, los cuales al no conseguir sus objetivos emprendieron una guerra de exterminió contra la población que estaba en las zonas que ellos controlaban, asesinando indiscriminadamente a todos los que eran leales al gobierno legítimo. Y no solo eso, sino que usted obvía lo que hicieron los franquistas durante su dictadura que no duró sólo los tres años de la guerra civil, sino que duró 37 años más. Treinta y siete años de represión: destierros,asesinatos, palizas, humillaciones y torturas. Personalmente, sólo Rios Montt de todos los dictadores latinoamericanos me parece que pueda compararse con nuestro "Caudillo"y sus adláteres, pero siempre quedándose corto. Resumiendo, usted equipara el genocidio que perpetrarón los golpistas a la represión que se dio en la zona republicana, muchas veces contra las órdenes del gobierno legítimo.

Un Oyente de Federico dijo...

Lo que Ud describe no es más que la capitalización y dosificación de la ira, practica en la que la izquierda es maestra.
No es capaz de capitalizar riqueza, pero si ira.
“Tenemos que crispar más…” se le escucho a Zapatero al finalizar un debate preelectoral, cuando pensaba que ya no se le podía escuchar.

¿De que calaña son las personas que en el 77 firmaron y aceptaron “La ley de Amnistía” y todos los acuerdos que hicieron una Transición pacífica, y ahora reniegan de ellos?
Dicen: “No teníamos otra opción…”, “Nos vimos obligados a ello…”
¿Que acuerdo se puede tomar con quíen no tiene intención ni ética que le obligue a respetarlos y cumplirlos?

Por suerte, todavía el Regimen de Zapatero, no ha tenido tiempo o no ha sabido falsificar las hemerotecas y todavía permanecen en ellas el emocionante discurso de Marcelino Camacho (el si fue un auténtico represaliado del franquismo) o de Jordi Pujol, …, ensalzando esa Ley que ahora se quiere obviar ¿También estaban presionados para hacerlo?
¿Es normal que cuando tengo que aceptar una decisión de mi jefe, además le tenga que escribir una oda?, como hacía Euardo Haro Tecglen, a Franco.
¿Que pensará Don Marcelino Camacho, de todo esto? ¿También se desmentirá?

Nos daba igual esa Arcadia republicana, que nos vendían, ese paraiso de ríos de hidromiel y pozos de sabiduría, que era la España de 1931 a 1936.
Si alguíen era tan limitado para creerselo, no había problema que lo disfrutara.
Lo tremendo llega, cuando el Régimen de Zapatero fundamenta en esa falacia la razón de ser del gobierno de dos legislaturas.
Seis años (más los dos que quedan y más si dios no lo remedia) y casi 5.000.000 de parados, en los que el Gobierno del PSOE no ha hecho otra cosa más que intentar ganar la guerra que perdió en 1936.
Y digo bien, “perder la guerra”, porque la perdieron ellos el PSOE , PCE. PNV, ERC que son los únicos partidos que con Falange perduran desde entonces.

La Ley ˝La memoria histórica˝ no tenía más objetivo que además de la producción de ira —y su rendimiento electoral—, el intentar encontrar un “Paracuellos” atribuible al Frente Nacional.
Pero ese “Paracuellos” no aparece y aparece otro más, “La fosa de Camuñas” tambien atribuible al Frente Popular, que como el otro reune los requisitos necesarios para denominarse “Genocidio”.
(En la fosa común de Paracuellos hay enterrados 1400 niños, cuyo delito por el que fueron encarcelados y fusilados era ir a colegios religiosos).

Lo fundamental de este asunto es que de todo lo acaecido durante la Guerra Civil y la postguerra, lo único que reune todos los requisitos para ser calificable como Genocidio, son los asesinato de presos de las carceles de Madrid y enterrados en las fosas comunes de Paracuellos y Torrejón, del que fue responsable el PSOE.
Gobernaba Largo Caballero (PSOE), El ministro que da la orden “evacuación definitiva” fue Angel Galarza (PSOE) y el ejecutor Santiago Carrillo (PSOE entonces).
Por lo que resulta que los “eticamente superiores”, los mismos que se han negado recientemente a admitir como genocidio, el cometido por Stalin al asesinar por hambre a 7.000.000 de ucranianos, son los indiscutiblemente responsables directos del único genocidio cometido durante el periodo de “Memoria histórica”. Que como don Iker recuerda al ser una ley internacional está por encima de las leyes locales.

Despues de esto ¿de que sirven los pactos y los acuerdos firmados? ¿por qué hay que cumplir lo acordado?
O mejor, ¿por qué pactar nada, si sólo la izquierda posee el Dios verdadero?

Anónimo dijo...

me parece que se está usted equivocando, don oyente, en algunos aspectos de la situación.
la fundamental es plantear esto como parte de una batalla ideológica o algo así. también hubo represaliados que no eran de esa izquierda que usted demoniza.
la historia pudo ser de otro modo y a lo mejor ese juicio histórico habría que aplicarlo a un régimen stalinista. pero esto en historiografía se llaman contrafactuales, futuribles que no fueron. la historia es la que es. no sé qué izquierda retrata usted pero no es la que yo conozco. no se trata de una batalla ideológica a la manera de hace un siglo sino de una cuestión de derechos civiles y de defensa de los valores democráticos. no es la guerra lo que está en cuestión. es la postguerra. es la configuración de un régimen totalitario, esto es, entre otras cosas, antidemocrático. el color de ese totalitarismo no importa demasiado.
que pudo ser al revés? tal vez, pero fue así. y fue un conjunto muy abultado de crímenes contra la humanidad. lo mismo que en la descomposición de Yugoeslavia, la dictadura de Pinochet o la invasión soviet de Praga en el 68. No es una batalla ideológica en la que usted tenga la difícil papeleta de defender a los asesinos de su bando, sino una cuestión de democracia y derechos humanos y civiles.

Lo que pasa es que los que se han dejado llevar por el estilo político y comunicativo del populismo ultra que está de moda en la parte más desmelenada de la ultraderecha española han perdido la ecuanimidad misteriosamente. Pero de ahí a justificar y hacer la apología de un estado totalitario, hay un trecho discursivo que un demócrata no debería permitirse por muy radicales que sean sus convicciones privadas.

Pero en fin, quizá quien me equivoque sea yo

http://www.youtube.com/watch?v=s9sItsn3Tw8

Un Oyente de Federico dijo...

Don Anonimo, o Ud o yo no nos enteramos, o vivimos en planetas diferentes.
Le aseguro a Ud que en mi televisión he visto un encierro/asamblea de multimillonarios (represaliados por el franquismo) que apoyaban al juez Garzón, presidido por el fiscal Jimenez Villarejo (otro represaliado por el franquismo) y un Secretario de Estado del PSOE, Gaspar Zarrias, donde se grito repetidas veces “NO PASARARÁN” y “TENEMOS QUE IMPEDIR QUE FRANCO VUELVA A GANAR LA GUERRA”

Y es que no… nonoay derecho, nonoay, nonoay…

Geniales.

Anónimo dijo...

0bviamente, vivimos en planetas diferentes. a mí los rayos catódicos me alcanzan poco -y menos los de las radiofórmulas politiqueras y deportivas- por exceso de escrúpulos estéticos y en definitiva éticos. además no me gusta la narrativa de género -y menos el psychothriller político- que gastan esas gentuzas hertziana manipulando emociones e inventando novelerías aprovechando la cada vez más difusa percepció social de la diferencia entre ficción y realidad de los televidentes.

yo no sé qué clase de personas forman el conjunto social de gentes indignadas con este asunto. supongo que habrá de todo como siempre y que no todas las voluntades y motivaciones tienen por qué ser honestas.

Una cosa que se les nota mucho a los liberlcatólicos -los nuevos fascistas como usted o Mesa- es el mecanismo psicológico de la proyección: ¿De dónde sacan que ser de izquierdas tuviera que ser algo parecido a hacer votos franciscanos? Yo es que eso no lo entiendo.

Usted preferirá la visceralidad de los gürtélidos y alrededores -esos que se hacían llamar Don Vito y hablaban como en las pelis de gangsters en sus edificantes reuniones- pero yo no, aunque esa no es la cuestión, una vez más.

se trata de si la causa es justa y defendible o no lo es, el resto cae fuera de la cuestión.

no por armar más ruido y utilizar clásicos argumentos ad hominem nos acercamos más a la verdad. la misma visceralidad asquerosa gastaban los mandos peperos en su defensa del franquismo o escribiendo contra la constitución cuando se estaba elaborando.
pero claro, a ustedes los revisionistas -los neofascistas por cobardía a lo Mesa y los católicos y ultraliberales en economía- de escasa conciencia democrática igual les gustaría que Franco levantara la cabeza y pusiera un poco de orden.
y de paso reconquistara Cuba.

pero para los demócratas convencidos, que vivimos en otro planeta, se trata de un asunto distinto.

y si por torturar y asesinar conciudadanos durante décadas en el nombre de dios y la patria a usted le llaman asesino, igual no hay derecho no no hay no no hay pero nosotros creemos que sí

Don Güapo dijo...

A Garzón no le juzgarán por investigar el franquismo, sino por haber cometido un presunto delito de pravaricación, cuando, contra el criterio de la fiscalía, se declara competente para enjuiciar unos hechos, sin serlo, porque como Juez instructor, debería saber, que no puede interpretar la ley de manera arbitraria, ni la de amnistía ni otra, pues eso corresponde a otras instancias jurisdiccionales o políticas, ni puede sentar en el banquillo a personas fallecidas, porque lo impide la ley de Enjuiciamiento Criminal y, seguramente, el ministerio de sanidad.

Si quiere cambiar la ley, que vuelva a la política. Si quiere interpretarla, que pida puesto en la Audiencia para poder dictar sentencias.

Pero nada. Aquí la razón legal y positiva, que debería ser la garantía de los ciudadanos de cualquier estado de derecho, no les vale a muchos que con lega pasión, y debidamente influenciados, tratan de resucitar en Garzón, la figura medieval del legibus solutus.

Debidamente influenciados? Parece que no les pintan las encuestas. Creo que van a aumentar las dosis.

Un Oyente de Federico dijo...

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“se trata de si la causa es justa y defendible o no lo es, el resto cae fuera de la cuestión”
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Don Odradek, eso lo que explica Don EP en sus párrafos 2º y 3º. Y lo explica con tanto sentido común que hago mías sus palabras.
Ud. pretende rebatirlo con descalificaciones e insultos. Si álguíen tan instruido como Ud. no es capaz de argumentar nada racional, posiblemente es porque no se pueda y Don Enrique tenga toda la razón.

La Democracia de la que Ud. presume, efectivamente es la de la izquierda? Largo Caballero decía “Respetaremos la democracia siempre que se ajuste a nuestros fines”

¿De que sirve el que me deje hablar —demos— si sólo le importa cuando la doy la razón y no cuando le rebato? Eso no es lo que me explicaron que era la democracia.

La democracia sin normas iguales para todos y de cumplimiento para todos, es inutil.
Una partida de algo tan pacífico e intelectual como el ajedrez, sin normas que regulen la partida, acabará a hostias.

Quizas sea eso, que nos liemos a hostias, lo que pretenden los multimillonarios y sus abajofirmantes. Creen que la guerra es lo que ellos ponen en sus películas subvencionadas.
Ellos no tendrán problema, gane un bando u otro, siempre estarán con el que mande. El problema lo tendremos los que siempre perdemos, gane uno u otro.
Villarejo fue un fiscal hijo de puta (en sentido cariñoso) en el Franquismo y sigue siendo un fiscal hijo de puta (igual de cariñoso) con el Zapaterismo. Y asi, podemos seguir con todos los nombres.v

Anónimo dijo...

Don Güapo: ha quedado clara la postura de los que no pensamos como usted, de modo que no se invente fantasmas.
Como queremos vivir en un estado que al menos se declare y parezca democrático -no sólo postdictatorial, como ahora mismo- consideramos deseable que se puedan juzgar los crímenes del franquismo como lo que son, crímenes de lesa humanidad.

Pero vayamos a su principal falacia argumental: Por si aún no se ha enterado, la infame Ley de Amnistía (por qué no la aplicarían a un hipotético fin de ETA los que la defienden, ya que tienen tantas tragaderas para los totalitaritarismos y terrorismos que respaldan?) no excluye el juicio a esos criminales, lo que sí excluiría, aplicada después del lógico proceso, sería la pena de cárcel para quien fuese declarado culpable. Es sencillo, seguro que lo entiende. Se puede juzgar y condenar, lo que no se puede es encarcelar a los culpables. Una lástima, pero es lo que hay.

No se trata pues de una maniobra de dosificación de la ira por parte de los sociatas, como apuntan ustedes los neofascistas en un ejercicio de proyección psicológica (achacando a otros lo que hacen o harían ustedes), sino de la estricta aplicación de la justicia a partir de una reclamación que parte de la ciudadanía y no al revés, de la élite de una supuesta facción política hacia abajo.Bajen del psychothriller pseudoinformativo al plano de lo real.

Otra vía más interesante -y esto es una opinión estrictamente personal- sería que las instancias concernidas derogasen una ley manifiestamente antiética como es ésa. Las leyes cambian, no son verdades eternas e inmutables. Obviamente, nada tiene todo esto que ver con la pedantesca alusión al legibus solutus.

Anónimo dijo...

don Oyente, vuelva con la mula al trigo todo lo que quiera, pero eso no cambia las cosas.

Para empezar yo no falto a nadie, sólo describo -y no soy el único- que en este punto la ideología de Mesa se acerca a la de la extrema derecha. Como ya sabemos que usted es postfascista, en su caso no hace falta remarcarlo. Además de eso, provoco -como hace él mismo pero en mi estilo más frontal- añadiendo que lo suyo es una cuestión sentimental basada en el miedo. Lo que pasa es que sus provocaciones, más sarcásticas y contra su enemigo metafísico -esa autoproclamada izquierda que Mesa se ha inventado- le hacen gracia y las mías no, pero eso no deja de ser una cuestión de humores que no debería afectar a la comprensión de los argumentos. Pérez Reverte es aún más borde que yo y tiene miles de seguidores.

Para seguir, he dado muchos argumentos y todos ellos son muy racionales y basados en fundamentos pura y radicalmente democráticos con independencia de ideologías. El mismo asco que nos da por aquí el franquismo a los demócratas les da el stalinismo a mis amigos polacos. Y no hay disputa ideológica. Se trata de derechos humanos y civiles, insistiremos.

Es decir, usted manipula y miente tres veces, porque ni insulto, ni presento argumentos que no sean racionales ni lo hago desde un punto de vista ideologizado y antidemocrático. Cuando pago mi cuota a Amnistía Internacional no soy de izquierdas o de derechas, lucho a favor de los derechos civiles y humanos.

Obviamente, antidemocráticos son ustedes una vez más -sobre todo usted, Mesa y don Güapo-, porque aseguran que lo que se pretende es ilegal y que son ustedes los que poseen en exclusiva la racionalidad y la recta interpretación de las leyes mientras quienes promueven la causa contra los asesinos del franquismo son perversos y quienes están de acuerdo van manipulados.
Suelen hacerlo muy a menudo: ustedes tienen toda la razón e insultan sibilinamente acusando a los demás de no razonar y de estar manipulados.

Si hubieran dado un solo argumento -jurídico, moral o político- que me pareciera válido y más acertado que los aportados por Iker y otros, yo habría cambiado de opinión con respecto a esto, pero sucede al revés, los partidarios de considerar al franquismo como lo que fue, un régimen totalitario con víctimas -de distintas ideologías y condiciones- y verdugos que debe pasar a la historia universal de la infamia con todas las dictaduras del siglo XX y cuyos asesinos deben ser juzgados y, demostrada la culpa, condenados hasta donde la ley permita, hemos dado argumentos más sólidos, más éticos y más democráticos.

Lo que pasa es que usted nunca escucha lo que aportan los demás y antes se despeña que cambiar de idea, y así es un poco estéril debatir. Ha sido así todas las veces que ha intervenido en este foro.

Aquí hay más argumentos por si con los expuestos no basta:

http://www.publico.es/espana/306818/iu/pone/manos/congreso/acabar/impunidad/ley/amnistia

Don Güapo dijo...

La democracia, en su aspecto jurídico, es el reino de las formas que garantizan la imparcialidad y objetividad en la aplicación de la justicia, además de impedir una intromisión de otros poderes en su beneficio.

Las formas no deben impedir nunca enjuiciar el fondo, pero no deben nunca saltarse con la excusa de llegar a él, porque en ese caso la estructura garantista se derrumba y no puede proteger al bien jurídico que trata de amparar.

El camino para enjuiciar un hecho delictivo, el que sea, debe pasar primero, por respetar el principio de legalidad que asigna una pena a una conducta. Si algo lo impide, debe modificarse.

En este sentido, y en el caso que nos ocupa, previamente, habría que haber derogado la ley de amnistía y los preceptos de la LECrim que impiden abrir causas a fallecidos.

Hágase, y Garzón u otro, podrá iniciar una causa como la que siguió.

Sin embargo lo que hizo Garzón es, violando las formas con argumentos metajurídicos y protopolíticos, llegar a un fin pre determinado. Y eso, además de ilegal, puede constituir, a su vez, un delito si lo hizo a sabiendas.

Como el asunto tiene ribetes técnicos, ocurre como en todas las cuestiones actuales, técnicas, que son difusas y difíciles para la gente que no sabe, siendo esta la causa por la que se dejan llevar por lo que no es la razón de la imputación, sino que fue la excusa para la vulneración.

Lo sorprendente sigue siendo cómo para la izquierda, salvo excepciones, la vulneración de las formas, esto es, de las garantías jurídicas que a la postre son la base de una democracia y de su desarrollo económico, son papel mojado frente a una supuesta razón moral, que no discuto, pero que queda minimizada al lado de aquella.

Hay una película mediocre de Peter Hyams que se llama "Los jueces de la Ley", interpretada por Michael Douglas. En ella, un grupo de jueces hartos de tener dejar libres a delincuentes por vulneraciones legales y policiales de sus garantías, forman un sanedrín secreto que enjuicia y condena a esos presuntos delincuentes, a los que luego mata un sicario. Hasta que condenan a un inocente.

Supongo que comprende la moraleja.

Un Oyente de Federico dijo...

Don Odradek, aqui se han obviado los argumentos jurídicos, que Ud reclama, porque ya los ha dado el Juez e incluso el propio Garzón también argumentó lo mismo, cuando rechazo la denuncia por el GENOCIDIO de Paracuellos.

En cuanto a los argumentos morales, también se han obviado, porque supongo todos estamos de acuerdo, que un torturador es un torturador ya sea de izquierda, de centro o de portería y un genocida lo mismo.

En cuanto a los argumentos políticos, que dice Ud, supongo que se referirá a que:
—Unos creemos que no se debe deshacer el pacto que supuso la Ley de Amnistia.
—Otros que se derogue la Ley de Amnistía y se juzguen los crimenes franquistas y no los frentepopulistas.
— Y Ud., creo entender, que opina que se derogue la Ley de Amnistía y se se juzguen los crímenes de ambos.

Si es así, para mi tiene Ud. razón, sin duda, toda la razón .pero en 1977, antes de pactar nada, ni de construir nada sobre ese pacto.
Ninguna 33 años después.

Lo de la hoja parroquial, Público, no tiene nombre y leer lo de “defensores de la democracia” en boca de Llamazares, es de vómito.
Más verdades que en Público, encontrará Ud. en este otro periodico:
http://issuu.com/karramarro/docs/noticias-del-mundo-07

RicardoRVM dijo...

: "¿O sea, las familias no tienen derecho a recuperar a sus muertos? Por supuesto que sí lo tienen. Si bien es discutible ese afán, todo es discutible, no cabe duda de que es un derecho, aunque no estemos de acuerdo con él. Es más, creemos que el estado debería tener la obligación de ocuparse de dichas exhumaciones y aprovechar esto para, en colaboración con los historiadores, elaborar un estudio de la represión en la guerra civil y posguerra. Pero un estudio histórico que implicara devolver los restos de los asesinados a sus familias y conocer la verdad histórica de lo ocurrido. Nada más. Y nada menos."

Dejando al margen el tema de realizar estudsios históricos, que no es competencia del uez, don EP, ¿no es eso lo que intentó hacer Garzón: abrir fosas y devolver los cuerpos a sus familias? De hecho, fíjese usted, cuando finalmente Garzón se inhibió, mandó el sumario, partido, a los juzgados ordinarios que tienen jurisdicción en las zonas geográficas en que se encuentran las fosas...

Anónimo dijo...

Don Güapo. Su razonamiento sobre las formas jurídicas es interesante. Pero es precisamente el de la fiscalía. Que yo sepa, de momento la cuestión está en trámite y lo democrático, cívico, prudente y de sentido común parece ser respetar la presunción de inocencia, usted ya ha tomado parte y ha decidido que Garzón "violando las formas con argumentos metajurídicos y protopolíticos...". Yo esperaré la sentencia, mi sesgo es un poco menor.

El resto es pura demagogia, en este caso derechista pero podría ser de otro color. Precisamente usted defiende, aduciendo las formas, a quienes pisotearon toda forma y legitimidad democrática. Curiosa paradoja.
Habrá que esperar, insisto, para saber si se han vulnerado las formas o no. No todo el mundo está de acuerdo en que eso haya sucedido.
Desde la teoría de los marcos jurídicos, la ley más general prevalece sobre la particular, y la ley general de las instituciones internacionales sobtre crímenes de lesa humanidad debería en tal caso prevalecer sobre la ley local, con lo que lo contrario a las formas sería precisamente la famosa Ley de Amnistía.
Por mi parte, esperaré.


Don Oyente: no se han obviado los argumentos jurídicos, sólo que a veces es difícil estar de acuerdo. No sé qué argumentos prevalecerán.

Con respecto a esa extraña e inducida fijación con Paracuellos -episodio, por cierto, de la guerra y no de la postguerra-, aquí se explica su devenir y se enlaza el auto, por si le interesa ampliar sus fuentes de información y saber de primera mano por qué se rechazó:
http://www.escolar.net/MT/archives/2010/04/las-mentiras-sobre-garzon-y-paracuellos.html

En cuanto a los argumentos jurídicos insisto en lo anterior, de momento nadie ha sentenciado que se hayan obviado.
Me parece que la derecha se está saltando las formas una vez más con eso de decidir antes que los jueces que el reo es culpable.

Un Oyente de Federico dijo...

De los enlaces que Ud. nos ha indicado

En el auto de Garzón, con fecha de Madrid a 6 de marzo de 2000, en el último párrafo de los RAZONAMIENTOS JURÍDICOS dice:
——————————
“No obstante y a mayor abundamiento, se ratifican los argumentos del auto por el que se desestima la querella y se hacen propios en lo que se refiere a la argumentación jurídica sobre la falta de tipicidad e irretoactividad de la ley penal, los razonamientos del Ministerio Fiscal, y con ello también quedaría rechazada la cuestión de fondo”
——————————

¿Y que es lo que dice el Ministerio Fiscal y Garzón dice en su auto que hace suyo, para desestimar la demanda?, lo siguiente:
——————————
con fecha de Madrid 1 de Marzo de 2000, y con el título:
DILIGENCIAS INDETERMINADAS NÚMERO 70/98
JUZGADO CENTRAL DE INSPECCIÓN NÚMERO 5
dice en su 2º punto:

“2. Son de aplicación a estos hechos los decretos-leyes y leyes de amnistía dictados; el 25 de noviembre de 1975, por el que se concede indulto general, con motivo de la proclamación de Su Majestad Don JUAN CARLOS DE BORBÓN, como Rey de España; y de 14 de marzo de 1977, sobre indulto general; que vedan de una forma total y absoluta cualquier posibilidad de reiniciar la persecución penal por los actos realizados en nuestra guerra civil.’
————————

En su apartado 3º dice, supongo que refiriendose a la demanda (que yo no he leido) por genocidio, dice:
————————
“3. En todo caso, el delito de genocidio no se encontraba tipificado en España en la fecha de los hechos, y dicho sea de paso, tampco existía en el derecho internacional. El término genocidio, de “genos”, raza, clan, y “caedes … … …” (Aquí se extiende explicando lo que es genocidio)
————————

Y continua en el 4º refiriendose a la retroactividad y el artículo 9,3 de la Constitución.

A mi, sin tener que meditar mucho el asunto, me parece muy sensata la argumentaciòn del Ministeri Fiscal, no por su legalidad, que eso lo desconozco, sino por su fondo moral.
Que es como decirles a los querellantes, que se vayan a escarbar cebollinos, si no tienen nada que hacer.

odradek dijo...

y nada, que no se entera.
que la causa no es por nada de la guerra, es por la postguerra, por los crímenes de lesa humanidad de un régimen totalitario, no por crímenes de guerra o durante la guerra.

pero da igual. ustedes ya han decidido y condenado. son postfascistas y orgullosos de serlo y por tanto no van a razonar objetivamente, van a racionalizar sus sentimientos desde la tosca persuasión de la extrema derecha: ellos salvaron al país (asesinando decenas de miles de ciudadanos) de no se sabe qué fantasmas. y como ustedes tienen ese relato mítico-infantil en la cabeza, pues no hay manera de razonar contra su doble moral: lo que no vale para el lejano stalinismo sí vale para el franquismo. pues nada. a defenderse de ustedes para que no se repita, ni aquí ni en ningún sitio.

Un Oyente de Federico dijo...

De verdad Don Odradek, que lo suyo es grave. Tiene a toda España contradiciéndole.

Hasta el propio Garzón:
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El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha emitido un auto en el que dice aceptar ser competente para investigar las desapariciones durante la Guerra Civil y la dictadura franquista (1936-1975), al estimar que se trata de un delito que encaja en el contexto de crímenes contra la humanidad. En un auto de 68 páginas en el que admite a trámite las denuncias de 22 asociaciones (todas ellas republicanas) de familiares de desaparecidos en la Guerra Civil y la dictadura franquista, Garzón autoriza exhumaciones en 19 fosas localizadas en toda España, entre ellas la del poeta Federico García Lorca, en la que supuestamente se encontrarían los restos del abuelo de una denunciante.
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Y no sólo Garzón le lleva la contraria a Ud., hasta el Ministerio de sus adorados socildemócratas, se atreven a contradecirle:
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LEY DE MEMORIA HISTÓRICA

Artículo 1. Objeto de la Ley.

1.La presente Ley tiene por objeto reconocer y ampliar derechos a favor de quienes padecieron persecución o violencia, por razones políticas, ideológicas, o de creencia religiosa, durante la Guerra Civil y la Dictadura, promover su reparación moral y la recuperación de su memoria personal y familiar, y adoptar medidas complementarias destinadas a suprimir elementos de división entre los ciudadanos, todo ello con el fin de fomentar la cohesión y solidaridad entre las diversas generaciones de españoles en torno a los principios, valores y libertades constitucionales.

2.Mediante la presente Ley, como política pública, se pretende el fomento de los valores y principios democráticos, facilitando el conocimiento de los hechos y circunstancias acaecidos durante la Guerra civil y la Dictadura, y asegurando la preservación de los documentos relacionados con ese período histórico y depositados en archivos públicos.
————————————————

Deje el “Publico” para envolver el bocadillo o para mirar lo que ponen en la TV cubana.

Anónimo dijo...

enterado. eso ni quita ni añade.
la legalidad vigente la rompió el ejército golpista en el '36. sus fechorías empezaron entonces. y sí, pese al tóxico revisionismo interesado de ustedes la extrema derecha, en esta historia hay buenos y malos, víctimas y verdugos, como en la segunda mundial y en todo el proceso histórico de los años 20 a 50 -y en España hasta el 75.

que un tipo que firma como "un oyente de federico" se atreva a recomendar lecturas periodísticas es como que un fan de la música militar te recomiende música.

Iker dijo...

Ok, pero estoy de acuerdo con Anónimo. ¿Qué importa esto? La Ley de Memoria Histórica tiene por objeto resarcir a las víctimas que no fueron resarcidas. Encontrará supuestos de represaliados por el Gobierno de la República; encontrará crímenes de aquellos que decían defender la Constitución republicana y se comportaron como auténticos fascistas ¡que se resarza su memoria si no lo ha sido ya! Muchos de sus nombres están todavía hoy en las Iglesias de los pueblos y en plazas públicas. ¿Cómo se puede comparar? ¿Es lo mismo? El Oyente de Federico -que podría leer algo más que a Césatr Vidal, Pío Moa y a su periodista favorito-pone como ejemplo a Largo Caballero, un hombre que, si cometió delitos o ilegalidades las pagó bien caras: muerto en el exilio tras años en un campo de concentración. Habla usted de Carrillo y Paracuellos. Carrillo ha explicado mil veces esa historia, ¿le ha escuchado usted o sólo escucha lo que le interesa? Escuche primero y juzge después. En todo caso, le recuerdo que Carrillo pasó en el exilio 38 años. Esto no cuenta para usted. Mesa dice que un Estado ilegítimo no puede reparar moralmente. Pero ¿qué significa esto? La equidistancia del filósofo que no baja a las trincheras. Es inhumano. Pues sepan que los revisionistas son franquistas por la puerta de atrás. Y ustedes les hacen de comparsas. Pero ¿no ven que la deslegitimación de la República que preconizan constantemente tiene por objeto legitimar el golpe de Estado del 36? El revisionismo, que usted defiende, trata de legitimar el franquismo, no lo dude. Sincérense consigo mismos: digan que son fascistas. No serán demócratas, pero al menos serán sinceros.

PD: por cierto, ni una palabra han dicho de la recuperación de la memoria entre el 39 y el 77. Ya sabemos lo que eso significa...

Un Oyente de Federico dijo...

Oiga Don Odradek, mucho cuidado con meterse con mi Federico.
Ahí donde le ve, tan poquita cosa, fue el ganador del:
PRIMER PREMIO “VIEJO TOPO”
A ver cual de sus frikis garzonitas es capaz de superar eso.