jueves, diciembre 27, 2007

ALGO SOBRE EL ABORTO

Las recientes actuaciones policiales sobre ciertas clínicas donde se realizan abortos ha destapado un problema siempre presente. No tratamos aquí del problema legal sino otro algo más extraño. Nos vamos a hacer una pregunta sencilla: ¿es moral el aborto?

Analicemos primero la cuestión para no hacer trampas. Cuando nos preguntamos por la moralidad de algo nos preguntamos por dos cosas: primero, si es posible ejercitar un juicio moral sobre ese hecho, es decir calificarlo moralmente de bueno o malo –por ejemplo, no es un asunto moral tener los ojos azules o marrones pero sí lo es matar ancianas aunque a veces todos hayamos tenido ganas de hacerlo-; segundo, y al hilo de lo anterior, nos preguntaremos, una vez que admitiéramos que el tema del aborto sí es un problema moral, si es moralmente aceptable, esto es: si es un acto bueno o malo moralmente.

Ya sabemos lo que alguno podría estar pensando: este tío es un reaccionario. Pero antes de juzgar es mejor siempre esperar a los argumentos.

¿Es el aborto un tema moral? Si analizamos el acto en sí mismo abortar significa cortar un proceso que acabaría, excepto en caso de accidente, en una vida humana. No pretendemos aquí prejuzgar ya el hecho, decir si está bien o mal, sino sólo plantear si ante esto podemos dotar al problema de categoría moral, de situarlo en un valor de bueno o malo por su importancia en relación a los seres humanos. Bien, parece que viendo la importancia de lo que trata, un hecho relacionado con la existencia misma humana, podemos calificarlo de problema moral. Y por eso mismo resulta absurda la pretensión de que el aborto es un asunto femenino como simplificaba aquel ridículo lema de nosotras parimos, nosotras decidimos. Daba cierta vergüenza ajena, aunque los políticos profesionales seguramente sean ya incapaces de sentirla, ver el otro día en el congreso debatir sobre el aborto sólo a mujeres e imaginamos que si algún día se trata algo sobre racismo tendrán que salir negros (o, como en cabalgata de reyes, algún prócer de la patria disfrazado de Baltasar) y si sobre derechos de los animales, tal vez, castores u ornitorrincos – aunque en el congreso quizás sería mejor un tunicado. Si el aborto es un problema moral, algo que vaya más allá de arrancarse las espinillas, el aborto es un tema universal e implica igual a hombres y mujeres pues es problema humano y un problema de primer orden.

Así, pues, ahora la pregunta, y es una gran pregunta, es si el aborto en sí mismo, otra cosa sería cada caso y cada mujer que abortase donde siempre habría ciertos condicionantes, es bueno o malo moralmente. Es decir: el aborto como problemática moral. Y se trata de un problema moral no reducible a una cuestión técnica sobre cuándo empieza la vida humana sino a algo de mayor calado: responder a la pregunta de qué es un ser humano. Quienes defienden el aborto como un derecho universal, dejado a la voluntad de la madre y no limitado a ciertos casos, señalan que el feto no es un ser humano. Así, se describe al ser humano como una entidad positivista: ser un ser humano es cumplir una serie de características concretas en un tiempo presente y actual. El problema de este sentido es enfrentarlo a ciertas enfermedades, como el alzheimer o los estados de coma, donde los característicos del ser humano, por ejemplo la autoconciencia y la idea del yo, desaparecen. Así, de seguir con rigor y coherencia estas ideas nos enfrentaríamos a una especie de eugenesia en la que aquellos sujetos que no cumplieran ciertas condiciones del sistema nervioso propias de la especie humana en el momento actual, e incluso con más razón cuando su pérdida es irreversible, no cumplirían precisamente ese ser humanos centrados en la visión positivista. Por ello, la vieja idea, y de carácter acientífico, que pretende a través de la comparación entre un adulto ideal, e inexistente, y un feto determinar su humanidad o no debe quedar desterrada. Un ser humano no puede medirse solo por su actualidad, por su presente.

Pero, igualmente, se debe rechazar la teoría reaccionaria de la adquisición de la humanidad por una entidad espiritual ajena al cuerpo físico. Admitirla sería precisamente negar la dignidad humana que se basa en la capacidad de ser sujeto, es decir: de actuar de forma autónoma. Al admitir el alma y que la persona lo es por poseerla, se sitúa al humano ante una realidad de esas que se denominan trascendentes y que significan que en verdad su ser procede de otro: el buen, es un decir, Dios. El ser humano es en esta visión humano por otro ser superior a él, al cual, en coherencia, debe rendir culto y sumisión: la dignidad humana se convierte en subsidaria de otro ser que concede o no las cosas a capricho y a quien en última instancia la propia vida individual le pertenece. Además, cuando se critica el aborto con razones espirituales relativas a la persona como ser con alma debería surgir la sonrisa ante el primitivo mito: ¿alma?, demuéstrelo. Porque una superstición que se repite incansable no por ello deja de serlo.

Pero, ¿qué es entonces un ser humano? Eliminemos la teoría supersticiosa definitivamente y volvamos un momento a la positivista: ¿es un feto de tres meses, o de dos, un ser humano? No, claro que no. Aún no lo es, pero lo sería. Es precisamente en la admisión de lo temporal donde el conflicto se vence. El tiempo, la temporalidad tal vez mejor dicho, es la clave del ser humano. Este se describe precisamente por esa característica: del mismo modo que el enfermo de Alzheimer es humano porque podría ser, hipotéticamente aún pero seguramente cierto en un futuro, curado y vuelto a su temporalidad, el feto es humano porque de dejarle ser llegaría a ser humano. La clave pues no está en sustancia espiritual alguna ni en la madre que decide sobre el hijo, pues eso sería tomar al sujeto como un medio para la biografía de ella y su propiedad privada, sino en que ese ser es humano porque podría serlo en el tiempo. Y esa es una diferencia muy grande con, por ejemplo, los embriones congelados utilizados en la experimentación de células madres, pues al ser algo que se iba a destruir implicaba que su finalidad era, ya antes de descubrirse la capacidad de estudio, su muerte. Y precisamente al utilizarles en el estudio de las células madres es la humanidad la tomada como fin y no como medio en el ideal de investigación.
¿Es moral el aborto? No, no lo es. Lógicamente, en ciertos casos, y los supuestos de violación, malformación y riesgo para la madre lo son, sería perfectamente asumible moralmente pero no puede serlo nunca el supuesto del aborto libre, como si la vida humana que es el feto fuera propiedad de la madre en la exacerbación de la propiedad privada. El feto es humano y por tanto es un fin en sí mismo no sujeto a la decisión de la madre. Y es humano porque su temporalidad es serlo, a diferencia de cualquier otro ser que exista en la naturaleza.

Estamos pues en contra del aborto libre porque es inmoral al tomar a un ser humano como un medio para conseguir un fin: el bienestar de la madre. Y lo estamos no porque creamos en la santidad, qué palabra, de la persona humana ni en su trascendencia sino por precisamente lo contrario: porque frente a quienes sitúan la dignidad en la eternidad o en lo actual nosotros la presentamos en lo temporal, en, en una palabra, el deber ser. Y esos fetos deberían ser niños.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Plas Plas Plas Plas!!!!

No al 100%, pero casi.

De acuerdo.

Berlin Smith dijo...

"El enfermo de Alzheimer es humano porque podría ser, hipotéticamente aún pero seguramente cierto en un futuro, curado y vuelto a su temporalidad"

No es, quizá, el enfermo de Alzheimer humano porque YA se ha probado humano y sabemos que se trata de una enfermedad degenerativa y no porque vuelve a la normalidad: ¿deja de ser el enfermo de Alzherimer humano porque ha perdido la memoria? Si es así, el feto no tiene memoria, tampoco sería humano. Me diría, por contra, que lo será porque puede adquirirla.

Si el feto no lo es, pero lo sería, implica que sabemos dónde empieza uno y empieza otro, clásico argumento católico en contra de la investigación de células madre y cualquier tipo de aborto.

Una semilla de roble puede ser un roble, pero no lo es. No hay daño económico digno de tal nombre destruyendo una semilla de roble, sí lo hay cortando uno.

El embrión recién "embarazado" no tiene mucho de ser humano por no decir nada ¿es legítimo interrumpir el proceso en ese momento? Si se puede interrumpir el embarazo por causas como la salud de la madre, etc., etc. es que aceptamos que existe la posibilidad de negar el futuro del feto. Siendo así, ¿no es la madre alguien con criterio para determinar si es perjudical para su vida en esa fase que llamamos embrión, por ejemplo?

¿No es tal la incertidumbre sobre lo que es la vida que lo único que nos queda es llegar a una convención sobre un antes y un después?

Anónimo dijo...

La sentencia sobre los embriones congelados es falaz, y, además, contradice su argumentación entera, como la contradice la presunta asumibilidad moral del aborto en los supuestos pactados en la ley.
Es falaz porque traslada al deber ser de esos embriones lo que no es sino el resultado negativo de una selección pretendidamente eugenésica, sin que ello implique categóricamente que los embriones desechados sean menos viables que los finalmente implantados en la futura madre. Es falaz, porque, llevando el argumento al absurdo, sería como justificar el experimento médico o científico con la población que vive en situación de pobreza extrema en el tercer mundo basándonos en que han resultado incapaces de triunfar en el ámbito socioeconómico y en que su vida parece abocada a una muerte por inanición más o menos segura. También lo que ya nunca podrá ser tiene una dignidad, acaso la mayor (y si no, ¿de qué estamos hablando con lo del náufrago y la botellita?), y su instrumentalización, en nombre de cualquier progreso, como bien sabe, es la estrategia preferida del historicismo.
Por otra parte, contradice su argumentación entera, pues en el origen del embrión congelado está también la priorización de lo que usted llama la felicidad/infelicidad de la futura madre (no lo olvidemos, sujeto "positivo") por encima de los costes en potencialidad humana (y cuanto menos "positiva", más digna, desde el concepto de una Verdad posible) que el proceso implica y que son conocidos de antemano por quienes lo contratan. Es legitimo querer la propia descendencia; pero no a cualquier precio. Sin ponernos tiernos, y sin que esto sea ya parte de mi contestación a sus argumentos ¿no sería más humana, hoy por hoy, la adopción? Además de paliar una necesidad inmediata de miles de sujetos, niños pero tan "positivos" como la madre, al menos constituiría un testimonio de subordinación de la posibilidad técnica a criterios morales; justo lo contrario de lo que parece ser la racionalidad dominante para la que la posibilidad positiva de algo, desde un punto de vista fundamentalmente (aunque no exclusivamente) técnico, sanciona inmediatamente su legitimidad.

Anónimo dijo...

«El embrión recién "embarazado" no tiene mucho de ser humano por no decir nada»

Amen.

El que realmente conoce y realmente razona ha hablado.

Aleluya.

Y EL dijo: «Honraras a tu padre y a tu madre, pero no al embrión que una vez fuiste. ¿La Vida? ¿Qué cuento es ese?»

Anónimo dijo...

«¿no sería más humana, hoy por hoy, la adopción?»

Eso nos llevaría con facilidad al Celibato amigo.

Al fin y al cabo ¿quien decide? usted o ella. Y la respuesta es que nosotros lavándonos las manos como Pilatos, le dejamos decidir a ella (la que aborta) como si nosotros no tuviésemos nada que ver con el asunto. Cobardía hedonista, diría yo.

La única solución responsable: Cuidado a quien se la metes. O mejor, no lo hagas, porque no sabes si va a abortar o a pedirte una pensión.

Anónimo dijo...

"El problema de este sentido es enfrentarlo a ciertas enfermedades, como el alzheimer o los estados de coma, donde los característicos del ser humano, por ejemplo la autoconciencia y la idea del yo, desaparecen."

Despacha muy rápido esta cuestión, si el problema es enfrentarlo, enfrentelo y no lo de por perdido.

Miremos rapidamente las condiciones del feto, reduzcamos las semanas necesarias, creo que basta bajar de la 20 pero bajemos a las 15 o 14 semanas. Hablamos de un ser que produce impulsos eléctricos que manejan órganos y pueden producir algún tipo de movimiento inconsciente, su capacidad para procesar información esta entre muy limitada y nula (hasta el más insignificante animal esta a ese nivel o a uno superior).

En el fondo hablamos de una serie de impulsos eléctricos sobre una estructura desarrollandose que se parece más a una estructura nerviosa como la médula espinal que al cerebro humano desarrollado.

Si cualquier enfermedad llevara a un ser humano a esa situación sencillamente moriría, el grado de destrucción debería ser tan grande que en ningún caso podría llevar a cabo las funciones sobre su cuerpo que la estructura cerebral del feto de 14 semanas desarrolla sobre su cuerpo en formación, en realidad, la selección natural misma se encarga que un bebe se desarrolle de una forma tan precisa y perfecta, a la hora de sufrir lesiones de ese calibre la selección natural no actúa puesto que quien sobrevive a eso no tiene apenas posibilidades de tener descendencia y por tanto no hay ningún mecanismo natural que lo recupere.

Si analizamos los casos concretos no quedan muchas dudas. El Alzheimer ni de lejos llega a degenerar hasta esos niveles, es más, se necesita mucho menos de eso para lo que debiera suponer la libertad de acabar de morir.

En el caso del coma reversible la actividad cerebral siempre es muy superior a la del feto y además hablamos de una persona que esta ahí escondida y que volverá, estarías matando a esa persona, como matarla mientras duerme.

El coma irreversible es más peliagudo, definirlo como irreversible ya tiene lo suyo. Hay que investigarlo más pero si en el futuro se tiene claro creo que el criterio es sencillo. Si hay actividad consciente (100% vida interior ;-)) se le aguanta hasta que se muera, si no la hay no tiene sentido mantener vivo a un trozo carne.

Sobre la temporalidad me parece que traiciona el enfoque positivista que había tomado, si a alguien se le cura del Alzheimer (es improbable ya que el Alzheimer significa destrucción y por tanto su curación significará prevenirlo) olvida que la diferencia fundamental es que había alguien al que curar, y alguien siendo curado, en cambio en el feto no se cura, se permite que "aparezca".

Hay que tener cuidado con lo de "aparecer", la cuestión de empezar a existir y dejar de existir es complicada y conviene que no se nos cruce como me temo que lo ha hecho al hablar de temporalidad. Lo suyo es afrontarlo ignorando que te afecta a ti mismo, las personas empiezan a existir y dejan de hacerlo, punto. El caso propio es como tratar de entender una figura de 4 dimensiones.

El problema es privilegiar la no acción sobre la acción, si es inmoral dejar continuar el proceso, no sería inmoral no iniciarlo cuando sea posible, no es inmoral que haya una chica que no intente aprovechar cada uno de sus ciclos o que yo me quede en casa esta noche en vez de probar fortuna. No es inmoral rechazar el sexo ni hacerlo con condón.

Personalmente no creo eso de "deba ser", si hay un ser humano se le debe proteger y permitir que nazca, si no lo hay no hay ninguna restricción, me da miedo que en el fondo y por caminos muy distintos llego a que "nosotras parimos, nosotras decidimos" me parece completamente correcto con la restricción de semanas que he comentado.

Es curioso también que si considerase que abortar es inmoral, es decir, que hay una ser humano o que un ser humano "en potencia" debe ser protegido, solo aceptaría un supuesto, el grave daño para la vida de la madre y su reducción con el aborto. En caso de violación realmente no creo que se pueda demostrar que ese acto inmoral ayude a nadie, como tampoco estaría bien matar al violador aunque la pobre mujer se quedase más tranquila. En el caso de malformaciones, aceptaría las irremediablemente mortales, pero no el síndrome de down u otras parecidas, un feto con esos problemas no tendría menos derechos que otro que no los tuviera.

La situación de todos modos es paradójica, estoy a favor del aborto libre, pero la mayoría de sus justificaciones, incluyendo las que fundamentan las leyes, me parecen tan reprochables e inmorales como a usted y lo peor es que a buen seguro se repetirán en los grandes retos de la humanidad de este siglo y me temo que entonces no se dará la casualidad de que acierten de rebote. En el fondo prefiero con mucho sus argumentos aunque la conclusión sea casi opuesta que los de muchos que están a favor del aborto libre. Es menos peligroso pasarse con lo que es humano y tiene derecho a vivir que quedarse corto.

Lamento que haya quedado tan largo, el tema del aborto tiende a eternizarse, el gran beneficiado además creo que soy yo mismo, se me han aclarado bastantes cosas al escribirlas.

Anónimo dijo...

Joder! que con tanto rollo filosófico la han liado!

Evite el aborto: coja por orto! NO ES MAS SENCILLO????

Anónimo dijo...

"¡Sí, la moral! Yo aún no sé lo que es eso. Mire usted, la gente común como yo no tiene moral. Pero si yo fuese un caballero y tuviera sombrero y reloj y una levita y hablara como los señorítos, sí que me gustaría entonces tener moral. Tiene que ser bien bonito eso de la moral. Pero yo soy un pobre hombre". ("Woyzeck, de G. Büchner)

Anónimo dijo...

Una mujer le preguntó al médico, medio, sonrojándose, Dr. que puedo hacer para no quedar embarazada?
La respuesta fue clara, y concisa:
No coja

Anónimo dijo...

sería correcto entonces decir, según su teoría y sus deducciones lógicas, y considerando el avance temporal así como la potencialidad del feto, que masturbarse es amoral???.
quiero decir, un espermatozoide no tiene sino la finalidad de formar un ser humano, y al no proporcionarle esa finalidad... no se, estás matando a un ser humano según usted??.

imagino que su siguiente artículo será criminalizar el preservativo por que "el acto sexual tiene como finalidad potencial crear un ser humano".

con falacias es muy simple posicionarse Sr. Mesa. pero también rebatirle los argumentos, por que no se sostienen.

aún espero el día en que haga usted un análisis completo, correcto, e imparcial. pero claro, es demasiado pedir.

Enrique P. Mesa García dijo...

D. Anónimo útimo: usted puede tener una visión teleológica de la naturaleza, y poco científica por cierto, yo no. Los espermatozoides no tienen finalidad alguna como nada en la naturaleza lo tiene.
Le propongo releer el artículo sin prejuicios y luego, si quiere que hablemos sobre la teleología,leer el que hay sobre Darwin. Luego discutimos.
Y una última cosa. Es de muy mala educación señalarle a la gente lo que tiene que decir de acuerdo a la presunción que uno tiene.

Anónimo dijo...

Creo que el aborto es otra de las tantas cosas que capitalismo nos ha hecho creer, que es un derecho de los hombres, cuando en realidad es una de sus peores consecuencias.

Fran Shitpuke dijo...

El aborto no es solo moral en esos casos.

Si por lo que sea hay un problema con el anticonceptivo ¿Por qué la madre no va a abortar? ¿Por qué la madre va a tener una carga toda su vida por un error?

El aborto fetal no es acabar con una vida humana, ya que a un humano se le describe por el desarrollo de su propia personalidad. Con esto no quiero decir que se pueda matar a niños de hasta 12 años, pues estos no han desarrollado su personalidad, pero si tienen una vida, y su vida no es solo de ellos, si no, también de la gente que les rodea.

Alma dijo...

Y del futuro bienestar de la criatura? De eso no se ocupa la moral? Es moral traer un hijo al mundo sabiendo que las condiciones, emocionales, sociales y económicas de los padres son deficientes?
Yo opino que traer un hijo al mundo en cualquier circunstancia es una inmoralidad, y una irresponsabilidad. Pero claro, yo no soy filósofa ...
Un saludo

Enrique P. Mesa García dijo...

Doña Alma, es que entonces, y por esa regla de tres, la solución para la pobreza es matar a los pobres para que no sufran. Eltema es si al abortar se mata o no a un ser humano. Y si es humano, entonces si sele puede matar.

Alma dijo...

El problema no es la pobreza, es la avaricia. Actuando sobre la segunda lograremos que la primera no exista.
Si vamos a ver el aborto como algo en blanco y negro, entonces tampoco creo que debiera haber excepciones de ningún tipo, porque un malformado también sería un ser humano, el fruto de una violación ídem ... yo no lo veo de esa manera pero allá cada cual. Yo no puedo evitar pensar de distinta manera respecto a un ser no nato. Un saludo!